Emiliano Zapata.- En un duelo de colmillo y garras afiladas, los Jaguares de Montes de Oca vencieron por la mínima diferencia (1-0) a los Leones de Miraflores, en una Semifinal de Ida llena de intensidad, emociones y grandes actuaciones individuales.
El enfrentamiento, cargado de simbolismo felino, arrancó con gran ambiente y con ambos equipos volcados al ataque desde los primeros minutos.
La lluvia y el lodo no impidieron que los Leones saltaran al campo con su tradicional uniforme blanco y azul, mientras que los Jaguares, inspirados por las palabras de su capitán Chuy Madrid y el pequeño Campitos, salieron con el ánimo a tope.
Durante los primeros minutos, Montes de Oca presionó con fuerza, buscando a su tridente ofensivo.
Los intentos de Casarrubias y Parris fueron bien contenidos por la defensa de Miraflores, que resistía con orden.
La respuesta no tardó y, con la entrada de Erandy Gallo, Leones equilibraron las acciones, aunque sin concretar.
Fue a balón parado donde llegó la diferencia. Benjamín Orihuela cobró un potente tiro libre que el arquero Beto Vargas alcanzó a desviar, pero en el contrarremate apareció “Koalaman” para empujarla al fondo y poner el 1-0 a favor de los Jaguares. Un gol de cazador, con sello de semifinal.
En el complemento, los Leones se fueron con todo por el empate. Carbajal, Baty Méndez y Richard protagonizaron los ataques más peligrosos, pero se encontraron con una muralla llamada Campitos, quien atajó el cabezazo más claro del partido y salvó el marcador.
El silbatazo final decretó la victoria de Montes de Oca, que regresa a casa con la ventaja, la localía y la ilusión intacta. Miraflores, por su parte, necesita ganar por dos goles sin recibir para avanzar a la gran final. La batalla final está por comenzar, y nada está escrito.
