El reciente deceso y ausencia del Maestro Jorge CÁZARES Campos, muy apreciado miembro de nuestra Capitulo Morelos de la Academia Nacional de Arquitectura desde julio del año 1998, reconocido como el socio número 29, deja en Morelos, México y el Mundo, un hueco enorme imposible de llenar en él de por sí ya raquítico, panorama Cultural, Artístico y sobre todo Humanístico.

Años y años de su incansable labor durante casi 6 décadas, dieron sus frutos, los cuales hoy se ven amenazados por la “pequeñez” de otros.

Su vida fue un ejemplo de tenacidad y responsabilidad con su familia al ser el mayor de siete hermanos, siempre interesado en perfeccionar su técnica en las artes plásticas, por lo que gracias a su enorme talento lo llevaron a un desarrollo profesional destacado que le abrió las puertas para realizar un sinnúmero de exposiciones locales, nacionales e internacionales. Su obra centrada principalmente en el paisajismo, en donde plasma además de la belleza nacional, la historia y la cultura de su amado país y estado; “Sus paisajes son una extensión y una mirada a su interior, a su alma”, expreso el hijo del pintor morelense.  

Todos los que conocimos al Maestro Cazares, asumimos el compromiso de seguir sin desfallecer, sus consejos, sus comentarios, su ideología; como aquel que nos dejó en su muy reciente y última intervención pública, honrándonos con su presencia, en el Seminario de Otoño del Capítulo Morelos de la Academia Nacional de Arquitectura: “Cuernavaca: La Ciudad que todos Queremos” el cual se celebró el 25 de octubre del 2019, y en  cuya intervención “Raigambre Cultural en Cuernavaca” de una forma premonitoria comenzó con este poema de Netzahualcóyotl:

¿Acaso de verdad se vive en la tierra? No para siempre en la tierra, soló un poco aquí, aunque sea de jade se quiebra, aunque sea de oro se rompe, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra, no para siempre en la tierra, ¡solo un poco aquí́!

En su participación, entre muchas otras cosas de valor, su mensaje se dirigió principalmente a la importancia de: ¡Servir a la Comunidad entera!, en un esfuerzo incansable como él lo demostró a lo largo de su vida, por “Posicionar las acciones y espacios de cultura, sin desfallecer ante la infinidad de distractores, caminos de agresión física, mental y de todas formas…”
Finalmente nos conminó y dijo así con pasión...

“¡Hay que lograr un torbellino cultural tal, que nadie pueda salir de él!

Con el agradecimiento por su participación y mensaje, los miembros del Capitulo Morelos de la Academia Nacional de Arquitectura, queremos honrar al Maestro Jorge Cazares, transcribiendo las sabias palabras que nos dirigió en nuestro Seminario de Otoño del 2019, en donde hace hincapié, que todo encuentro social siempre será benéfico para todos y nos conmina de manera enérgica, a seguir fomentando dentro de nuestra especialidad, estos espacios generadores de conocimiento.

La Academia Nacional de Arquitectura se compromete a ser parte del torbellino cultural que propone.

“RAIGAMBRE CULTURAL EN CUERNAVACA”

¿Acaso de verdad se vive en la tierra? No para siempre en la tierra, sólo un poco aquí, aunque sea de jade se quiebra, aunque sea de oro se rompe, aunque sea plumaje de quetzal se desgarra, no para siempre en la tierra, ¡sólo un poco aquí!
Nezahualcóyotl rey y poeta

Todas las épocas registradas en nuestra historia nos dan la certeza de que no carecemos de grandeza. De todas y cada una de ellas, tengamos, conservemos y protejamos su integridad original, y como compromiso moral busquemos generar la participación de los especialistas en cada disciplina, de los gobiernos y la ciudadanía toda, en la sinapsis colectiva que perdure y trascienda positivamente en su anhelada, requerida perfección del acervo cultural que nos fue heredado y que entregaremos a otras generaciones que nos sucederán.  
La magnífica oportunidad que tiene nuestra Cuernavaca de poseer, después de la ciudad de México, la residencia de más científicos y sobre todo artistas de todas las disciplinas de las bellas artes, nos permite enriquecer el panorama cultural de nuestro Estado, si tenemos la atingencia, de crear la mixtura y fermento con la sociedad entera, de los nativos y avecindados, que en todas las ocasiones forman, el entramado humano, ideal para los grandes logros.

¡Servir a la comunidad entera!   Analicemos pues que al hacer hincapié en que el reencuentro social nos beneficiará sin excepción a todos, en la concreción de eso que en el pasado siglo XX no fue posible posicionar a los espacios de cultura al alcance masivo sino hasta los años cincuenta, en que la apertura paulatina de todos y cada uno de ellos fue sumándose al bagaje formativo del espíritu que beneficia a quienes tienen hambre de ello, al ser humano, a la raza humana que ocasionalmente se le pretende confundir con infinidad de distractores, caminos de agresión física, mental y todas las formas en donde se avizora el impulso perverso que nos pretende llevar al abismo ¡del que pocos podrían salir Ilesos!. No es, no pretendo ser catastrofista, sino sereno y analítico en lo que concierne a nuestro bienestar.
Permítanme agregar, solamente como dato complementario, que la vida breve de mi existencia me ha otorgado a la fecha, la oportunidad de abrazar con mística, el fungir como promotor cultural honorífico durante 60 años, que disfruto con mi familia, con mis paisanos y amigos.
Les invito a seguir fomentando estos espacios y sus frutos a que tenemos derecho toda la comunidad y sólo concluyo con una frase que acuñé hace años con pasión:  

¡Hay que lograr un torbellino cultural tal, que nadie pueda salir de él!
Que así sea…
JORGE CAZARES CAMPOS

“Academia Nacional de Arquitectura Capítulo Morelos A.C.” / opinion@diariodemorelos.com