Morelos.-  A las faldas de “Don Goyo”, se encuentra el municipio de Tetela del Volcán, el lugar de origen de los sayones, coloridos personajes que engalanan la celebración de Semana Santa con sus enormes sombreros.

Se hacen presentes cada año, desde hace más de 300, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Todo inicia el Jueves Santo, con el sonido de una flauta de carrizo y un tambor, y concluye el Domingo de Resurrección, con la quema de los sombreros de colores.

Además de los grandes sombreros adornados con papel china, los sayones usan una máscara de cuero pintada a mano, machete, capa y peto hechos en satín de colores con motivos religiosos bordados en chaquira y lentejuelas.

De acuerdo con información del gobierno de Morelos, sayón significa “notificar”, y hacen referencia a los verdugos de la Edad Media, y a los soldados romanos que crucificaron a Jesús, pero también se entiende que es el cofrade que va en las procesiones de Semana Santa vestido con una túnica larga.

Con estas definiciones queda claro que es una tradición europea y, en particular de origen español, que fue traída a esta población en el momento de la colonización.

Los sayones son partícipes en todas las celebraciones litúrgicas: el Lavatorio de los Pies, la imposición de la Eucaristía, el viacrucis, las Siete Palabras, la Procesión del Silencio, la Misa de Gloria y la Misa de Resurrección.

De ahí que la celebración de Semana Santa en Tetela del Volcán es más colorida, por ello la secretaria de Turismo, Mónica Reyes Fuchs, invitó a morelenses a conocer el patrimonio intangible de Cuernavaca e hizo un llamado a las familias para correr la voz y trasladarse a los Altos de Morelos y vivir esta experiencia única e histórica.

Comentó que desde el mediodía de este viernes y hasta el domingo, miles de familias se reunirán en el Ex Convento de San Juan Bautista para poder descubrir y disfrutar de los sayones en vivo.