Su producción se limitó a 399 unidades en todo el mundo, y los primeros modelos comenzarán a llegar a los garajes de sus dueños al final del 2020.

Este deportivo rinde homenaje y, de ahí el origen del nombre por el  McLaren-Elva M1A de los años ’60, el cual fue producto de una breve asociación de McLaren con Elva Motors, actualmente el constructor británico desapareció; sin embargo en los años 60’s fue contratado por McLaren para construir versiones de calle de su M1A de competencia.

Su precio oscila entre los 69 millones de dólares (1,53 millones de euros). No obstante, el precio final dependerá del nivel de personalización, que lleva a cabo la división de la marca de fabricación a medida McLaren Special Operations. Se podrá personalizar con insignias de oro blanco de 18 quilates o platino.

El motor V8 de 4.0 litros doble turbo que produce 804 caballos de fuerza que mueve a este auto hecho en fibra de carbono, y su transmisión de siete velocidades, trabajan juntos para volar hasta las 124 millas por hora en 6.7 segundos, rompiendo la marca del McLaren Senna, y para acelerar de 0 a 62 mph en menos de tres segundos. El interior es sorprendentemente funcional para un super auto de estas prestaciones, presentando una pantalla táctil de ocho pulgadas para su sistema de info-entretenimiento, mientras que una cubierta trasera rígida esconde espacio de almacenamiento suficiente para guardar dos cascos, entre otras cosas.

Cuenta con un  sistema de frenos real actúa con discos especialmente mecanizados y, por lo tanto, muy livianos de 390 milímetros, cada uno de los cuales está tomado por pistones de pinza de titanio en los alicates.