Este Día del Padre, de acuerdo al investigador Leonardo Felipe Olivos Santoyo, es un momento para reflexionar sobre la responsabilidad y el placer de ser padre, así como para fomentar una mayor participación de los hombres en el cuidado y crianza de sus hijos e hijas.
Destaca que aunque todavía existe una diferencia abismal entre el tiempo dedicado por hombres y mujeres al cuidado de los hijos, cada vez más hombres participan de manera decidida en estas tareas.
El investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM menciona que la figura tradicional del padre como autoridad y proveedor económico se ve desafiada por los nuevos roles que desempeñan las mujeres en la sociedad.
Esta transformación profunda plantea interrogantes sobre el lugar que los hombres ocuparán en el futuro y cómo se rearticularán las relaciones con las mujeres y otros hombres. Reconoce la necesidad de repensar la paternidad y valorar el papel de los padres en la crianza y educación de sus hijos.
Sin embargo, también señala que existe resistencia al cambio en algunos grupos de la sociedad, y se menciona la existencia de una paternidad irresponsable que contribuye a los hogares monoparentales encabezados por mujeres. Se destaca la importancia de generar discursos y contenidos que promuevan y legitimen la participación activa y afectiva de los padres en la crianza de sus hijos.
El origen del Día del Padre en 1910, impulsado por Louise Smart Dodd, con el objetivo de reconocer el papel de los padres en la sociedad, y su oficialización en 1972 como un día para rendirles homenaje.
