Tras la celebración del Día de Reyes, cobra relevancia la importancia de conservar y reciclarlos muñequitos que se encuentran dentro de la tradicional Rosca de Reyes, ya que están elaborados con plástico reciclable y pueden destinarse a causas sociales y ambientales.
Aunque es común que estos pequeños muñecos del Niño Dios sean guardados en casa o desechados junto con la basura, especialistas advierten que están fabricados con plástico número 5, conocido como polipropileno, un material resistente a altas temperaturas y apto para reciclarse junto con tapitas. Su correcta disposición puede marcar una diferencia significativa en el cuidado del medio ambiente.
De acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Con canaco Servytur), cada año se producen alrededor de 4 millones de Roscas de Reyes en el país, cada una con entre uno y seis muñequitos. Se estima que, en conjunto, estos representan cerca de 17 toneladas de plástico que, en su mayoría, terminan en la basura. En Morelos existen diversas alternativas para darles un mejor destino. Una de ellas es el Banco de Tapitas A.C., organización que recolecta tapones y plásticos reciclables para financiar tratamientos médicos de niños y jóvenes con cáncer.
En Cuernavaca, los muñequitos pueden entregarse en el DIF, ubicado en calle Tabachín número 123, colonia Bellavista. Además, la plataforma Ecolana facilita el reciclaje al ofrecer un directorio digital con centros de acopio cercanos. En su mapa se identifican puntos en municipios como Cuernavaca, Jiutepec, Temixco, Xochitepec, Yautepec, Yecapixtla, Cuautla y Axochiapan. Organizaciones ambientales reiteraron que pequeñas acciones, como reciclar los muñequitos de la Rosca de Reyes, no solo ayudan a reducir residuos, sino que también permiten apoyar causas sociales y generar una mayor conciencia sobre el manejo responsable de los plásticos.
