LOS ORGANOS AUTÓNOMOS
Los órganos Autónomos Federales tienen 10 años de haber sido constituidos desde el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, con una serie de razones que poca gente entiende sobre la idea original del porqué fueron concebidos.
Estos órganos autónomos, que se supone fueron nombrados a modo para funcionar a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el nombre de Instituto Federal Electoral (IFE), el que llevaba como finalidad defender el “carro completo” en las elecciones que le presidieran, como lo fue el nombramiento de Vicente Fox, en que el mismo presidente priista Ernesto Zedillo levantó el brazo de Vicente Fox como el ganador de las elecciones a la presidencia antes de que se contaran las boletas electorales.
El único trabajo de los Órganos Autónomos permitido es de regulador de carácter técnico, como lo es registrar a todos los votantes en la lista de la institución, entregarles su credencial de elector, armar las casillas y las mesas para que trabajen vigilando que no haya irregularidades durante el día de la votación y asegurarse de que los resultados del escrutinio se lleve a efecto por los funcionarios de casillas que hayan sido parte reconocida por su honestidad dentro de su comunidad cercana a la mesa electoral, anteriormente entrenados y guardar herméticamente cerrados en un sobre, el que será firmado por el presidente de casilla y a veces por sus ciudadanos colaboradores; vigilar que las boletas sean llevadas por la Secretaría de la Defensa Nacional a un lugar seguro. Y en especial, al Instituto y a su personal les está prohibido meterse en política.
Y así sucede con los otros 9, quienes a veces se creen parte de la presidencia de la república, dando órdenes al presidente en materia económica como el Banco de México, tal y como el IFT, con equivocaciones en enormes cantidades de dinero de cálculo que perjudican a la Secretaría de Hacienda y a lo expresado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, que aunque rectificara, como dice el presidente: “Lo que no mancha tizna”. Y así la Fiscalía General de la República, en la que el presidente no tiene información de las carpetas de investigación y no puede reaccionar frente a un presunto delincuente del que piensa que es una persona honorable.
Además de la duplicidad de estos institutos autónomos que logran adelgazar los gastos del gobierno, pueden ser absorbidos por las distintas instancias y secretarías federales sin perder un solo puesto de trabajo, pues se ahorrará en rentas, papelería, aparatos electrónicos, servicios sanitarios, atención al público y en especial duplicidad de funciones.
Otras de esas instituciones es la Comisión Federal de Competencia (COFECE) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFD) que se encargan de efectuar el mismo trabajo que las distintas secretarías de Estado, así como la IFT, las que deben de estar bajo la rectoría de la Federación, pues duplican el trabajo que dichas entidades realizan.
Unas instituciones empresariales declaran que se detendrían las inversiones privadas; de la misma forma argumenta la International Chamber of Comerce (ICC). Al igual que las instituciones empresariales.
Todas estas subsecretarías que duplican el trabajo del gobierno, además de tener un costo excesivo y cada vez menos conocido por la Secretaría de Hacienda y por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, al ser incluidos dentro de las distintas Secretarías lograrán el propósito de ahorrar dinero para cubrir el costo de los antivirus de la pandemia que nos azota.
LOS FIDEICOMISOS AUTÓNOMOS.
Desde hace mucho tiempo que se hablaba de los Fideicomisos Autónomos. Poca gente entendía lo que eran esos y para que servían, pero desde Miguel Alemán Valdez, quien le dio auge a su razón de ser, nos dimos cuenta que estaban funcionando bien porque todos hablábamos de ellos sin saber de qué se trataba, pero como era cosa del gobierno y por primera vez no estábamos peleados con Estados Unidos, pues la gente en general ni se interesaba en saber cuál era su función.
El primer fideicomiso que creemos se formó fue el que en 1933, siendo presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosvelt el que en ese año puso en marcha el New Deal para sacar a Estados Unidos de la recesión de 1929, misma que regresó en 1935 hasta que la única salida era provocar guerra en Europa entre los alemanes y la Unión Soviética. Entonces el presidente Roosvelt comenzó a ayudarle a los “Aliados” con armamento bélico y la pidió ayuda a Manuel Ávila Camacho que fabricara ese armamento, aprovechando la ley del fideicomiso y así se comenzó a fabricar todo tipo de armas para tal efecto, en la Ford Motor Company de México se construían Tanques.
Después llegó Miguel Alemán y uso esos fideicomisos para que los inversionistas estadunidenses, que con esa ley contravenía la constitución que dice que ningún extranjero puede trabajar o ser propietario de bienes y tierras de nuestro País, lo que sigue estando fuera de la ley mexicana. Pero así se las ingenió para venderles casi toda la costera de Acapulco.
Posteriormente se fueron formando fideicomisos como reserva económica para las grandes empresas del gobierno, para los grupos sociales de arte, estudio, dar mantenimiento a los caminos, la investigación dentro de los planteles educativos, y muchas otras cosas más. Ahí es donde comenzó el “negocio” de los fideicomisos.
LOS FIDEICOMISOS DE LAS CUENTAS SECRETAS.
Total que les siguieron los fideicomisos de las Cuentas Secretas de los presidentes y cualquier político contactado con ellos. Nos alegramos de tener todas esas nueves leyes y esperamos que los jueces tampoco le entren a la corrupción y hagan para lo que se les paga y bastante dinero que ellos mismo se reparten por un trabajo que no hacen.
Ahí están porque se suponía que eran los más justos y honestos de la sociedad, resulta que hacen lo mismo que los delincuentes; les dan amparos a los corruptos socios de los gobernantes pasados en contra de nuestros intereses.
Andrés Manuel, no te dejes de ninguno de los que se dicen autónomos porque lo que son sólo abusivos, vende patrias y una bola de corruptos que nunca se acostumbraron a ser justos y responsables de sus cargos.
En cuanto a los demás fideicomisos, sigue firme y los que necesitan dinero para la investigación que lo pidan a la institución del gobierno correspondiente, al igual que a los deportistas, a los cineastas, a los músicos, a las entidades fantasma como la del INE quienes se quieren guardar de alguna persecución judicial que saben que ya anda entre las carpetas de la Fiscalía General de la República, ahora con sus fraudulentas “urnas electrónicas”, El IFT haciendo el mismo trabajo que efectúa Hacienda, o el COFETEL, de la comisión de competencia, del IFT de Telecomunicaciones, el TED como de espionaje, entre varios otros.
Así que entre estos Órganos Autónomos, los resucitados Fideicomisos, más la pandemia, la economía que ahí va, cobrarle a empresarios que se creen los dueños; entre todos los mexicanos, vamos a ganarles y salvemos a nuestro México.
Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com
