La actriz y cantante mexicana, Lidia Érika Ávila Beltrán, mejor conocida como  Lidia Ávila  decidió abrir su corazón para contar alunas de las experiencias más difíciles que ha tenido que pasar a lo largo de su vida, tal como la muerte de su hija Sophia, quien tenía una penas seis meses de edad.

En una entrevista con Yordi Rosado en su canal de YouTube, la  famosa de OV7  relató pro primera vez cómo fue el momento en el que se doblegó por el estado de salud de su hija y es que aunque la muerte ya la había rondado antes con la muerte de Enrique Aguilera, su ex novio, la muerte de su hija la marcó.

A los cinco años de matrimonio con Paulo Lauría,  Lidia Ávila  se embarazó de su primogénita, un proceso que ella anhelaba desde pequeña gracias al ejemplo de familia que vio en sus padres, sin embargo, conforme su embarazo avanzó, las cosas comenzaron a complicarse.

Ella estaba "soñada", tenía el cuerpo que tanto deseaba y sabía el embarazo no le afectaría la talla, además, profesionalmente atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera pues ya había grabado novelas con importantes actrices de la televisión mexicana, sin embargo , su  matrimonio tenía altas y bajas  y la tempestad estaba por llegar.

Lidia Ávila recuerda la muerte de su hija 

A un mes de que la bebé naciera, la cantante acudió a una revisión médica, y ahí el ginecólogo le informó, la bebé tenía un quiste en el estómago, no sabían realmente qué era, sin embargo, le advirtieron que enseguida al  nacimiento  tenían que someter a la bebé a la operación.

Sin embargo, en una revisión más descubrieron que la bebé estaba bajando de manera acelerada de peso, por lo que tuvieron que realizar  una cesárea , una vez nació, descubrieron que el quiste medía casi 6 centímetros, por lo que tuvieron que intervenirla 24 horas después .

Luego de la operación, Lidia y Paulo acudieron al llamado del personal médico quienes les informaron, la cirugía había salido bien, sin embargo, el resultado no había sido el esperado pues el quiste en realidad era el intestino que se había hecho bola junto a otros órganos internos.

La pequeña Sophia "quedó con síndrome de intestino corto", ella solo tenía 20 centímetros de dicho órgano, por ello, los médicos les pidieron no la dejaran sola y que habían presenciado otros casos donde sí lo habían hecho, y fue en ese momento en el que ella de dio cuenta, su hija se iba a morir.

A partir de entonces, la pequeña sufrió todas las enfermedades que dijo Lidia, alguien se pudiera imaginar, y los doctores tenían que estudiar el caso para saber qué le podían dar. Luego de los primeros tres meses de vida, fue dada de alta y ella se encargó de cuidarla.

Hasta que un día se puso muy grave, le dio un paro cardiorrespiratorio y tuvo que ser ingresada al hospital, pidió a toda su familia que se despidiera y cuando comenzaron a rezar, la niña murió, un suceso tan duro que la marcó de por vida y a partir de eso dejó un antes y un después.