Cuernavaca, Morelos.- El oficio del calzado artesanal ha disminuido con el paso del tiempo, pero aún existen algunos lugares donde encontar un calzado hecho manualmente y de excelente calidad, como el que te presentamos hoy en nuestra sección ‘Muy Tlahuica’.
Ramiro Castrejón, oriundo del Estado de Morelos, es un artesano que no deja morir el arte del calzado artesanal.
“Desde mi niñez, cuando tenía 12 años, aprendí este oficio acercándome a los artesanos que lo hacían, más tarde decidí estudiar contaduría, pero me dieron ganas de casarme y lo dejé, fue cuando decidí dedicarme de lleno a elaborar calzado artesanal junto con mi esposa”, platica Ramiro a Diario de Morelos.
Este oficio ha sido desde hace 40 años un sostén para él y su familia, por esta razón es que lo hace con gran dedicación y empeño. Ahora cuentan con su propia marca: ‘Sandalias Conchita´, con un calzado sólo para mujer, ya que comenta que la experiencia le ha marcado que las damas son un mercado potencial en cuestión de zapatos.
“Afortunadamente muchos aquí en Cuernavaca me conocen y saben que mi trabajo es muy diferente al que otros hacen. Las clientas me compran porque saben que les va a durar muchísimo además de ser económico”.
Todos los materiales que utilizan para elaborar su calzado son hechos en México; los diseños de las sandalias son propios o también se adaptan a los gustos de las clientas, así como elaborar calzado especial para diferente tipo de pie.
“Ahorita parece ser que yo soy el único de aquellos tiempos que ha subsistido porque es un oficio en el que debes tener uno todo el empeño posible para salir adelante, porque se requiere mucha experiencia y amor a lo que haces”, concluyó.
Las manos tlahuicas
“Tengo una técnica que he diseñado a través de los años en la cual no se despega, ni se rompe el calzado; a través del reciclado, eso es único y nadie lo sabe.”
Ramiro Castrejón, artesano zapatero
Búscalos y ayuda a artesanía local
Puedes encontrarlos en diversas ferias del artesano o en el número 7774629927
Un proceso de paciencia...
Para lograr colocar el calzado a la venta, es necesario seguir un proceso bajo un estricto control de calidad.
Se elige el diseño
Se marcan las piezas
Se cortan las piezas
Se unen con pegamento
Se cosen a máquina
Se unen a la suela elegida con la técnica especial del artesano
Se revisan los últimos detalles para que quede un calzado perfecto
NOTA: Todo el calzado es hecho manualmente y con técnicas especiales para hacerlo duradero.
A pesar de la maquinaria en la industria del calzado, las sandalias artesanales se siguen haciendo a mano
Por: Carmen Gil / [email protected]
