El obispo de la Diócesis de Cuernavaca Ramón Castro Castro lamentó que el mal uso del internet y celular afecta a la sociedad.
Durante el tercer domingo de Adviento, también conocido como el Domingo de la Alegría, Monseñor Ramón Castro pidió a la población disfrutar de los días previos al nacimiento de Cristo.
“El Adviento no traerá soluciones así de repente, no hará que desaparezcan los problemas, pero nos indica el camino que hemos de seguir para que el desazón no sea mayor que nuestra capacidad para hacer frente a esa red de complicaciones que atrapa nuestra vida. La alegría es una dimensión que se ha perdido, por ejemplo, parte de esa fuente de alegría es saber estar con aquellos que nos aman”, dijo Monseñor Ramón Castro.
Lamentó que en la actualidad las nuevas tecnologías nos impiden valorar estar con las personas que amamos y que da fortalece ante las adversidades, “pero desgraciadamente el internet, el teléfono celular, las redes sociales (cualquiera que sea) han hecho que nuestras relaciones se enfríen, ya no sabemos estar con los que nos aman y estos medios nos han venido a distanciar por lo que se pierde la fuente de alegría, de ánimo, de esperanza”.
Monseñor Ramón Castro consideró que Dios es quien está pagando los platos rotos por tanta superficialidad porque la fe se va debilitando, “por lo que si buscan una Navidad que de motivos para la alegría y esperanza hay que vivirla de un modo santo”.
En su mensaje dominical, desde la Catedral de Cuernavaca, el obispo consideró que el celular y el internet solo traen esclavitud y superficialidad si no se sabe utilizar, destacó que hay vicios que mantienen atados a las personas, por lo que es tiempo de romper ataduras.
