Cuando un equipo de fútbol consigue una victoria importante, a veces se produce una invasión de campo. Los aficionados entran en masa en el terreno de juego para abrazar a los jugadores. Este sábado, en el descanso del Betis-Eibar, la invasión del Benito Villamarín ha sido de peluches. Y con un objetivo solidario.

Cientos de asistentes al partido, que ha terminado con empate a uno, llevaron un peluche para lanzarlo al campo en el descanso. El club donará los peluches recogidos "a centros de acogida", según explica en esta nota de prensa. En este vídeo se puede ver el lanzamiento desde la grada.

 

 

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