El miércoles, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, emprenderá una arriesgada visita a Israel en medio de crecientes tensiones. Israel se prepara para intensificar su ofensiva contra los militantes de Hamás, desencadenando una crisis humanitaria en Gaza y avivando el temor de un conflicto más amplio, especialmente con Irán.
Los números rojos aumentan considerablente
La escalada de violencia ha llevado a Israel a prometer la aniquilación del movimiento Hamás, que controla Gaza. La reciente acción de Hamás resultó en la trágica pérdida de 1,300 vidas, en su mayoría civiles, marcando el día más mortífero en los 75 años de historia de Israel. Los bombardeos aéreos israelíes en la Franja de Gaza han causado la muerte de más de 2,800 palestinos, incluyendo un cuarto de ellos niños, y han desplazado a la mitad de los 2.3 millones de gazatíes.
La situación humanitaria se agrava con un bloqueo total que impide el suministro de alimentos, combustible y medicinas. A pesar de los esfuerzos para llevar suministros vitales desde Egipto, las condiciones en Gaza son cada vez más críticas.
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, tras conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció la visita de Biden. La misión del presidente es obtener información directa sobre las operaciones israelíes, buscando minimizar las víctimas civiles y garantizar el flujo de ayuda humanitaria a Gaza sin beneficiar a Hamás.

Washington también busca el apoyo de Estados árabes para evitar una expansión del conflicto regional. Irán ha amenazado con "acción preventiva" a través de sus aliados, como el movimiento Hezbolá en Líbano.
Después de su visita a Israel, se espera que Biden se reúna con líderes en Jordania y Egipto, así como con Mahmoud Abbas en Cisjordania. Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina acusa a Israel de genocidio y limpieza étnica en Gaza.
La situación en Gaza es desgarradora, con residentes enfrentando la devastación de los bombardeos y la escasez de suministros básicos. La agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos, UNRWA, alerta sobre la falta de acceso al agua y el riesgo inminente de enfermedades transmitidas por el agua.
Además, los combates en la frontera norte de Israel con Líbano se intensifican, aumentando la preocupación por un conflicto más amplio. El Ejército israelí informa de enfrentamientos mortales, mientras que Irán, patrocinador de Hamás y Hezbolá, amenaza con "acciones preventivas" contra Israel.
