Pese a presumir una inversión superior a los 28 millones de pesos en materia de seguridad durante su Primer Informe de Gobierno, el municipio de Jiutepec no mostró resultados contundentes. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, la percepción de inseguridad entre la población aumentó, un dato que fue omitido por la autoridad municipal y que contradice el discurso oficial sobre el fortalecimiento de la corporación policiaca.
Durante el balance de su primer año de administración, el gobierno encabezado por el alcalde Eder Rodríguez Casillas destacó la aplicación de recursos para equipamiento y diversas acciones de seguridad pública; sin embargo, no reconoció que un mayor número de habitantes mayores de 18 años manifestó sentirse inseguro al vivir en el municipio.
Los resultados de la ENSU indican que Jiutepec registra niveles de percepción de inseguridad superiores al promedio nacional, particularmente en espacios como cajeros automáticos ubicados en la vía pública y el transporte público, donde más del 70 por ciento de los encuestados aseguró sentirse en riesgo. Además, la ciudadanía identificó como problemas recurrentes el consumo de alcohol en las calles, robos o asaltos, la venta o consumo de drogas y actos de vandalismo en viviendas o negocios.
La omisión de estos indicadores en el informe abrió cuestionamientos sobre la efectividad de la estrategia de seguridad y la necesidad de replantear acciones que impacten de manera real en la tranquilidad de la población. A ello se suma que el tema de seguridad tuvo una presencia mínima en el video presentado durante el informe, con menos de un minuto de información y sin cifras claras que permitieran evaluar resultados.
En paralelo, dentro del propio Ayuntamiento han surgido señalamientos sobre presuntas prácticas de nepotismo y designaciones cuestionables en áreas estratégicas de la administración municipal. Uno de los casos señalados de manera extraoficial es el del director del Sistema de Conservación, Agua Potable y Saneamiento de Jiutepec (SCAPSJ), Pablo Rosales Hernández, suplente del alcalde, cuya gestión ha sido objeto de críticas por supuesta falta de control operativo y por presuntos conflictos de interés, al contar con un familiar laborando en Seguridad Pública Municipal.
Asimismo, se han mencionado inconformidades internas por la permanencia de personal señalado por presuntas irregularidades administrativas y un clima laboral adverso, lo que, de acuerdo con versiones recogidas, ha derivado en renuncias y debilitamiento institucional en áreas clave. Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha emitido una postura pública sobre estos señalamientos.
El alcalde evitó exponer directamente los resultados en materia de seguridad y se limitó a la proyección de material audiovisual. En su breve intervención pública mostró dificultades para estructurar un mensaje claro, evidenció nerviosismo e incurrió en errores al hablar, concluyendo incluso con una equivocación al desear “feliz 2025” en lugar de 2026, lo que dejó ver debilidades en la comunicación de los resultados de su administración.
Hechos de diciembre:
5 de diciembre
Un comando irrumpió en un almacén de Nissan, para robar dos camionetas y llevar retenidos a dos guardias de seguridad.
6 de diciembre
Hombres armados asaltan un negocio en Civac, despojan a clientes de carteras y celulares.
7 de diciembre
Peatón ejecutado en la avenida Insurgentes de la colonia Moctezuma.
17 de diciembre
Automovilista asesinado a balazos en la colonia Hacienda de las Flores.
