La activista iraní por los derechos de las mujeres, Narges Mohamadi, recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2023, ha sido condenada a un año de prisión por "propaganda contra el Estado". El anuncio fue hecho por su abogado, Mostafa Nili, a través de la red social X (anteriormente conocida como Twitter), el pasado martes.
"Según el veredicto de la 29ª Sala del Tribunal Revolucionario de Teherán, Narges Mohamadi fue condenada a un año de prisión por propaganda contra el Estado", indicó Nili. La activista, de 52 años, ha estado encarcelada desde noviembre de 2021 y ha enfrentado múltiples condenas a lo largo de sus 25 años de lucha, principalmente por su firme oposición al uso obligatorio del velo para las mujeres y a la pena de muerte en Irán.
Mohamadi se negó a asistir a la audiencia de su nuevo juicio el 8 de junio, después de que su solicitud para que la sesión fuera pública fuera rechazada. Su abogado explicó que Mohamadi fue juzgada por sus declaraciones sobre Dina Ghalibaf, una periodista y estudiante iraní que había acusado a la policía de agresión sexual, así como por su llamado al boicot de las elecciones legislativas celebradas en marzo en Irán.
En un mensaje de audio emitido desde la cárcel en marzo, Mohamadi denunció una "guerra a gran escala contra las mujeres" en la República Islámica. En Irán, desde la Revolución Islámica de 1979, las mujeres están obligadas a seguir un estricto código de vestimenta que incluye la obligación de ocultar su cabello en lugares públicos.
En su mensaje, Mohamadi mencionó el caso de Dina Ghalibaf, quien fue detenida a mediados de abril tras acusar a la policía en redes sociales de haberla agredido sexualmente durante un arresto anterior en el metro. Posteriormente, Ghalibaf fue liberada. Sin embargo, el 22 de abril, el representante de la justicia, Mizan Online, declaró que la estudiante "no había sido violada" y que fue procesada por hacer "una declaración engañosa".
La condena de Narges Mohamadi subraya la continua represión del gobierno iraní contra los activistas de derechos humanos, especialmente aquellos que luchan por los derechos de las mujeres. A pesar de la presión internacional y el reconocimiento de su labor con el Premio Nobel de la Paz, la activista enfrenta nuevamente la prisión, simbolizando la resistencia y el sacrificio en la lucha por la justicia y la igualdad en Irán.
