Autoridades ministeriales de Morelos han identificado a tres presuntos responsables del asesinato del influencer sinaloense Camilo Ochoa Delgado, conocido como “El Alucín”, ocurrido el pasado sábado 16 de agosto en el fraccionamiento Lomas de Cuernavaca, Morelos. Así lo confirmó Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos, en una entrevista reciente.
Las autoridades han avanzado en las investigaciones gracias a la recolección de evidencias, incluyendo imágenes de cámaras de videovigilancia que captaron a los sospechosos huyendo en un vehículo tras el crimen.
Detalles del homicidio
Camilo Ochoa, de 42 años, fue asesinado alrededor de las 17:00 horas en una vivienda ubicada en la calle Laureles, en el fraccionamiento Lomas de Cuernavaca, una de las zonas más exclusivas. Según los reportes, un hombre armado ingresó al domicilio y disparó contra el influencer en al menos siete ocasiones, dejándolo sin vida en el baño de la residencia. Testigos aseguraron que el agresor escapó en un vehículo Chevrolet Sonic, aunque algunas fuentes mencionan que podría tratarse de un auto blanco.
El cuerpo de Ochoa fue encontrado por familiares, y paramédicos confirmaron su fallecimiento en el lugar debido a múltiples impactos de bala. Durante un cateo posterior, realizado por la Fiscalía de Morelos con apoyo de la Secretaría de Seguridad y autoridades federales, se aseguraron objetos personales de la víctima, un arma de fuego y una camioneta Denali azul, que fue retirada con una grúa.
Avances en la investigación
Miguel Ángel Urrutia Lozano informó que la FGE cuenta con “sólidos argumentos” para continuar las investigaciones, incluyendo los rostros de los tres sospechosos captados por cámaras de seguridad. “Se tiene registro de los tres presuntos responsables, quienes huyeron a bordo de un vehículo tras el ataque armado”, señaló el secretario, añadiendo que el arma utilizada fue de calibre corto.
Aunque no se han reportado detenciones hasta el momento, las autoridades están recabando más evidencias para esclarecer el móvil del crimen. Urrutia destacó que no se tenía conocimiento previo de que Ochoa residiera en Morelos, ya que el influencer había llegado al estado apenas una noche antes del homicidio.
Vínculos con el crimen organizado
Camilo Ochoa Delgado era una figura controvertida en las redes sociales, donde acumulaba más de 348 mil suscriptores en YouTube, 212 mil en Instagram y 332 mil en TikTok. Su popularidad creció tras entrevistas en las que relató su pasado como presunto sicario del Cártel de Sinaloa, donde afirmó haber controlado una plaza en Mazatlán hasta 2014. También narró haber sido secuestrado por Los Zetas en 2004 y haber pasado siete años en prisión por portación de armas.
En los últimos meses, Ochoa fue señalado en volantes distribuidos en Culiacán, Sinaloa, que lo vinculaban con “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Estos panfletos, presuntamente emitidos por la facción rival “La Mayiza” bajo el mando de Dámaso López Serrano, “El Mini Lic”, también mencionaban a otros influencers y músicos como Peso Pluma y Markitos Toys. Desde la difusión de estos volantes, al menos seis personas señaladas han sido asesinadas, incluyendo a Gail Castro, hermano de Markitos Toys, en marzo de 2025.
Ochoa denunció públicamente la falta de protección gubernamental para las personas amenazadas en estos volantes. En una entrevista con la periodista Adela Micha, expresó: “Al gobierno le vale ma.. si nos matan o no”, y relató un intento de asesinato en su contra en presencia de sus hijos. También acusó a “El Mini Lic” de estar detrás de la campaña de amenazas contra influencers.
Hipótesis y contexto
Las autoridades no descartan que el asesinato de Ochoa esté relacionado con un ajuste de cuentas derivado de sus presuntos vínculos con “Los Chapitos” o de disputas personales. La precisión del ataque, ejecutado por un solo agresor sin daños colaterales, sugiere la participación de un sicario profesional. Otra hipótesis apunta a rencillas públicas en redes sociales, como las que mantuvo con Ocran Leaks, a quien acusó de ser “El Mini Lic”.
El homicidio de “El Alucín” se enmarca en una ola de violencia contra creadores de contenido en Sinaloa, donde influencers como Leobardo Aispuro Soto (“El Gordo Peruci”), Juan Carlos N (“El Chilango”) y Miguel Vivanco (“El Jasper”) han sido asesinados en los últimos 10 meses tras ser señalados en volantes similares.
Reacciones y legadoLa muerte de Camilo Ochoa generó una fuerte reacción en redes sociales. En X, usuarios como @RaulGtzNR y @ZuritaCarpio reportaron el crimen y destacaron los nexos del influencer con el crimen organizado. En Instagram, su última publicación, donde mostraba su guardarropa y retaba a sus “haters”, acumuló miles de comentarios y reacciones póstumas.
Ochoa, hijo de uno de los fundadores de la cadena de restaurantes El Pollo Loco, se había reinventado como influencer tras salir de prisión en 2022, buscando advertir a los jóvenes sobre los peligros del narcotráfico. Sin embargo, su exposición pública y su pasado lo convirtieron en un blanco vulnerable.
Mientras las autoridades continúan las investigaciones, el asesinato de “El Alucín” pone de manifiesto los riesgos que enfrentan los creadores de contenido en México cuando se vinculan, real o percibidamente, con el crimen organizado. La pregunta persiste: ¿fue su muerte un ajuste de cuentas, una venganza personal o el costo de una fama construida sobre un pasado turbulento?
