El Palacio de Cortés, la Catedral con su convento y la pirámide de Teopanzolco son las edificaciones más antiguas, destacadas y representativas en la historia de Cuernavaca. Dentro de lo moderno, sin duda está la, sin embargo, ignorada colosal bóveda del Mercado López Mateos. A estas icónicas obras se han sumado el monumental “Centro Cultural Teopanzolco” y, en otro espacio, el destacado “Museo Morelense de Arte Juan Soriano”.

Este nuevo Auditorio de Teopanzolco es una obra de arquitectura contemporánea que bien logró conjuntarse con la antiquísima zona arqueológica, consiguiendo unir dos culturas de dos épocas.

Teopanzolco, “en el templo viejo”, nos recuerda lo que fue Cuauhnáhuac, una región valorada por siglos tanto por su naturaleza como por su excelente clima. Su rara pirámide con doble escalinata es doscientos años anterior y sirvió de modelo al Templo Mayor de la Ciudad de México-Tenochtitlan, también de dos escalinatas y dedicado también a las mismas deidades, Tláloc y Huitzilopochtli.

Más de ocho siglos después, en 2017, la autoridad estatal decidió impulsar un proyecto cultural de alto impacto que fortaleciera la importancia histórica del sitio arqueológico y que diera vida a una actividad cultural de alta calidad y no solo del Estado de Morelos, sino en el país, para presentaciones de diferentes géneros artísticos.

La construcción de este auditorio cumplió con las exigencias del Instituto Nacional de Antropología e Historia, tales como no sobrepasar la altura de la pirámide, ya que, de ser más alta, la minimizaría, y tampoco excavar más de veinte centímetros en el terreno para no dañar los vestigios prehispánicos que ahí se encuentran; de manera tal, que está construido apenas sobre la superficie sobre una plancha de concreto estructurado, dejando la posibilidad de excavaciones posteriores bajo ese auditorio.

Décadas antes, en este mismo sitio, ya existía un modesto auditorio informal; era una especie de galerón construido por el ayuntamiento, hasta que, en ese año, se decidió hacer un auditorio formal con todos los requerimientos y exigencias innovadoras, resultando la obra más audaz en su género.

Su funcionamiento ha sido continuo y exitoso, por lo que bien valió la pena levantar esa gran obra que revalúa el pasado prehispánico construido hace más de 800 años.

Para los admiradores de la música y el teatro en sus diferentes expresiones, era lo esperado, y al tener ya un lugar digno de las artes escénicas, ha despertado el interés en nuevos espectadores, cuenta con un impresionante vestíbulo de usos múltiples y un auditorio al aire libre, ambos con vista a la espectacular zona arqueológica; una sala principal con todos los adelantos escenográficos, salas menores, áreas de eventos sociales cerrados y abiertos, cafetería y todos los servicios adicionales.

Las decisiones sobre su construcción las tomaron no solo los arquitectos, sino que se consideró a especialistas, a empresarios y artistas de todo género. Esta obra ha sido premiada por el “American Architecture Prize 2017” (Premio de Arquitectura Americana), que reconoce la excelencia en innovación arquitectónica y de paisajismo de alta calidad en el mundo; y por la “Bienal de Arquitectura de Buenos Aires”, que premia la sostenibilidad, el diseño y la arquitectura contemporánea.

En cuanto al Museo Morelense de Arte Contemporáneo, abrió sus puertas el siguiente año, de 2018. Lo destaco por su estilo minimalista y sus espacios abiertos, como un jardín público que se puede atravesar por los peatones entre el pueblo de Amatitlán y el centro de Cuernavaca. Es un jardín escultórico que abarca el 80 por ciento del predio; es un paso a través de áreas verdes, arquitectura y arte, donde se conserva la centenaria vegetación original de amates, ceibas, cazahuates y guajes, y el centenario apantle que nace en el parque Melchor Ocampo y que cruza el lugar.

La colección del museo se compone de 150 esculturas monumentales en bronce que hizo el artista Soriano, además de más de mil obras en óleo, obra gráfica, tapices y cerámicas. Es un refugio urbano para acercar el arte a la población y viceversa. A lo largo de estos últimos años, se ha afianzado como uno de los referentes más importantes de arte contemporáneo en México. Cuenta con tres espacios para exposiciones temporales, una biblioteca especializada en arte moderno, un foro abierto e instalaciones para un programa que incluye talleres, conciertos, conferencias, visitas guiadas y ciclos de cine, entre otros. También con una Galería Principal, Museo Sonoro, un Espacio Inmerso, una zona para programas públicos, la biblioteca y el jardín escultórico. Tiene dos grandes salas para exposiciones, una de 800 metros y otra de 400; seis salas más pequeñas diseñadas para realizar presentaciones de libros y conferencias.

En 2018, estos dos proyectos arquitectónicos, sus planos y maquetas se exhibieron en Venecia, en la sede de las bienales que ahí se realizan.

Ese periodo del 2012 al 2018 fue determinante para la cultura, a saber, también se construyeron: el Museo Morelense de Arte Contemporáneo en calle Hidalgo y el Centro de Desarrollo Comunitario Los Chocolates en La Carolina, donde se ofrecen talleres de teatro, música, pintura, exposiciones de arte y más actividades para fomentar la creatividad. Estas obras se han seguido aprovechando en la última década en beneficio de los oriundos y del turismo. También se rehabilitó La Tallera Siqueiros, y ante nuestra insistencia se reconstruyó la Antigua Estación del Ferrocarril.

Fue un período de auge para la historia de Cuernavaca, ya que también se rehabilitaron el Jardín Borda, la Plaza de Armas y las calles del centro. Para tal fin, quien esto escribe fue nombrado miembro del “Consejo para la Remodelación del Centro Histórico”, que conformaría un novedoso corredor cultural.

Y qué decir también del innovador Congreso de los Diputados de ese mismo año de 2018.

¡Hasta la próxima!

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp