Desde la postguerra hasta los años ´90 el coeficiente intelectual de la población mundial siempre había estado en aumento, sin embargo, en los últimos treinta años está disminuyendo.
Pruebas efectuadas indican que el nivel de inteligencia está disminuyendo en los países más desarrollados por el empobrecimiento del lenguaje. Estudios demuestran que la disminución del vocabulario, no permite elaborar ni formular un pensamiento complejo. Menos palabras y menos verbos conjugados implican menos capacidad para expresar las emociones y menos posibilidades de elaborar un pensamiento. Parte de la violencia en el ámbito público, familiar y personal proviene directamente –ojo- de la incapacidad de describir y expresar emociones a través de las palabras, porque sin palabras no hay entendimiento, porque sin palabras se hace imposible construir un razonamiento o pensamiento complejo. Cuanto más pobre es el lenguaje, más desaparece el pensamiento. La humanidad da un brinco cultural con la invención de las palabras, y luego de la escritura. La historia nos da ejemplos y muchos libros -Georges Orwell-1984; Ray Bradbury -Fahrenheit 451- han contado cómo todos, todos, los regímenes totalitarios han obstaculizado siempre el libre pensamiento mediante la reducción no solo del número, sino también del sentido de las palabras por las imposiciones de ideologías grupales que merman las ideas personales, es más fácil engañar a ignorantes a que admitan haber sido engañados. Si no existen pensamientos, menos aún existen pensamientos críticos. No hay pensamiento sin palabras y no hay libertad sin idea de libertad, no hay belleza sin el pensamiento de la belleza, no hay felicidad sin el pensamiento de la felicidad. La simplificación o un lenguaje reducido, es pérdida del pensamiento complejo y de ideales. *Fuente; Christophe Clavé, profesor de estrategia de la Escuela de Estudios Superiores de Comercio de París, y autor del libro “Los caminos de la estrategia” escribió también el artículo “El déficit del coeficiente intelectual”.
Pues bien; dicho lo antes dicho, según estudios, contra lo que venía sucediendo, esta generación será menos inteligente que la de sus padres y abuelos, ha caído 7 puntos del Coeficiente Intelectual –IQ-, esto cambia el efecto Flynn, mismo que fue documentando que cada 10 años la humanidad aumentaba tres puntos en su IQ debido principalmente a la lectura, a la cultura en general. El IQ de los genios es a partir de los 130 puntos, una persona normal anda entre 90 y 110 puntos, el 51 por ciento de la población mundial está en esa inteligencia media. Esta caída del 7% disminuye la capacidad de reflexión, y una persona que pierde capacidades de pensamiento, de ser libre y de ser feliz es más vulnerable para ser engañada y en los momentos difíciles.
Lo que está haciendo esta gran caída del IQ y por tanto una generación más tonta, es; como he venido diciendo, y se sabe desde hace años, por el uso de tecnologías, videojuegos y otros aparatos si tener que usar el pensamiento, ya no se puede hacer una simple operación aritmética sin la calculadora, ya no nos aprendemos ni los números telefónicos porque los tenemos guardados en el teléfono inteligente y así en todo porque todo lo tenemos en el teléfono, y músculo que no se ejercita, se atrofia. China, recién expidió un decreto que prohíbe a los niños tener más de tres horas a la semana de videojuegos, las compañías en línea solo podrán proporcionar sus servicios una hora de viernes a domingo por las tardes. México es el país que consume más videojuegos en América Latina, que además no son para niños sino para adultos, luego entonces usted deduzca amigo lector.
El otro gran tema de la caída del IQ es el declive del lenguaje, los idiomas ya no crecen como hasta hace poco, ahora están siendo empobrecidos por los usuarios de las redes sociales electrónicas, se empezaron a sustituir palabras por letras; “que” se reemplazó por “k”; “por”, por una “x”, y también por el lenguaje kinésico -no verbal sino a través de dibujitos, posturas, expresiones faciales y corporales llamados “emoticones”. A menor número de palabras menor capacidad de pensamiento, por tanto de comunicar y de trasmitir con certeza.
Esta, es una generación más activa, más impetuosa, más arrebatada, por tanto con menos capacidad de reflexión en cuanto a lo que dice y hace, y deja de decir y de hacer, con mucha posibilidad de acción pero poca deliberación y relación.
“The New York Times” recién publicó que la digitalización actual -y agrego que también la TV- va dirigida a las masas sociales más bajas y clase media que serán más fácilmente dominadas, y que la élite empieza a huir del mundo digital, que la clase alta de los Estados Unidos rechaza ya todos los servicios digitales y los teléfonos inteligentes, las compras en línea, las redes sociales y más. Las familias más poderosas en Estados Unidos quieren que sus hijos jueguen como ellos con otros niños, y asistan a escuelas primarias sin ningún tipo de tecnología. Los más altos directivos de empresas tecnológicas se niegan a criar a sus hijos dentro del mundo digital.
Hoy, los jóvenes menores de 30, fanáticos de los juegos en línea, se relacionan y viven como adolescentes o niños.
¡Hasta la próxima!
Por: Carlos Lavín Figueroa / carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx
