Hace unos meses, conversamos con el ingeniero y escritor Jorge Rolland Constantine, sobre su próximo libro, en el que incluirá la construcción del “Gran Hotel Chula Vista” de Cuernavaca, hotel de estilo neocolonial, entonces de moda en esta ciudad, que en su primera etapa construyó -en los primeros años treinta- su abuelo el ingeniero Modesto Rolland. La conversación se extendió. Días después recibí unos libros sobre su abuelo, uno, titulado “Apóstol del progreso, ingeniería en el México posrevolucionario” escrito en los años treinta por el Dr. Joseph Justin Castro historiador de la Universidad de Oklahoma.
Hace unos días me llamó Jorge, para comentarme de los festejos del “75 Aniversario de la Plaza México” que también diseñó y construyó su abuelo Modesto C. Rolland.
Ayer 5 de febrero la Monumental México cumplió tres cuartos de siglo de su inauguración, obviamente no habrá corridas de festejo debido a la pandemia, sin embargo, para conmemorar la fecha se preparó la serie documental “75 años de la México en tres tercios” que consta de tres capítulos; “Hazaña Monumental” en el que participa Jorge; “Momentos Memorables” y “Una corrida del 75 aniversario”, las tres de gran contenido histórico.
“La México”, es todavía, la de mayor aforo del mundo, es propiedad privada, con capacidad para 50 mil personas, ahí, se han presentado conciertos y eventos deportivos de talla internacional. El proyecto inicial era construir lo que sería la “Ciudad de los Deportes” que incluiría la plaza de toros, estadio de fútbol, canchas de tenis y frontón, boliches, cines, restaurantes, arena de box y lucha, alberca olímpica, otra con playa y olas y espacio para ferias y exposiciones. Sólo se alcanzó a construir la Plaza y el estadio de fútbol. Las obras del gran ruedo, comenzaron en diciembre de 1944 en el antiguo Rancho de San Carlos, precisamente en la gran oquedad que había dejado la ladrillera “La Guadalupana”. La Plaza resultó una colosal obra monolítica de hormigón armado especialidad de Rolland de la que fue conferencista y docente.
Toda la construcción es de concreto armado de una sola pieza, de un volumen sin precedente, su colado no paró las 24 horas durante seis semanas, hasta la conclusión. Trabajaron 10,000 obreros de todas las especialidades. Su ruedo se encuentra -en esa oquedad- 20 metros por debajo de las calles y la otra mitad le sobresale.
Durante los siglos XVI y XVII se habían levantado plazas de toros desmontables de madera en distintos lugares de la Ciudad de México. La primera fija, fue la “Real Plaza de San Pablo” inaugurada en noviembre de 1788, en 1821 un incendio la destruyó, y en su lugar se erige la “Plaza de toros del Paseo Nuevo” inaugurada en noviembre de 1851. La ley promulgada el 28 de noviembre de 1867 prohíbe las corridas de toros y se echa abajo. Abolida la prohibición en 1887 se construyó otra de madera, la de “San Rafael” demolida en 1889.
A la Plaza México se le auguraba un escaso éxito por sus magnitudes colosales. Fue inaugurada el 5 de febrero de 1946 con los grandes maestros del toreo y toros de San Mateo, por los datos que recabé; el primer toro en saltar al ruedo fue “Jardinero” herrado a fuego con el número 33 para Luis Castro “El Soldado”, alternaron Manuel Rodríguez “Manolete” y Luis Porcuna. El primer capotazo lo dio “Chato” Guzmán. El primer puyazo fue de José Noriega “El Cubano”, quien sufrió también el primer tumbo. El primer par de banderillas fue también del “Chato” Guzmán. El primer muletazo y primera faena, la primera estocada y primer descabello fue de Luis Castro “El soldado”, primer espada, quien vistió un terno marfil y plata.
A” Jardinero” un cárdeno oscuro caribello, le abrió la puerta de toriles José Medina. “Manolete” cortó una oreja al ejemplar corrido en segundo lugar llamado “Fresnillo”, para la ocasión el Monstruo de Córdoba vistió con colores tabaco y oro. Luis Procuna cortó la segunda al tercero de la tarde llamado “Gavioto”, fue el primer apéndice para un torero mexicano. “Manolete” dio vuelta al ruedo a pesar de haber pinchado hasta en cuatro ocasiones. El primer rabo lo cortó Silverio Pérez el 16 de febrero que actuaba mano a mano con Manolete.
Para las primeras corridas las localidades de barrera fueron improvisadas con asientos de tule. Sobre uno de los túneles aparecía el Palco de la Autoridad, que esa tarde inaugural fue ocupado por Carlos Zamora, juez, y fue Rosendo Béjar, quien cambiaba las suertes.
Modesto C. Rolland, visionario conocido en las altas esferas del poder en la primera mitad del siglo XX como el “Constructor del México Moderno” realizó magnas obras públicas en las administraciones de Porfirio Díaz, Madero, Carranza, Ortiz Rubio, Cárdenas y López Mateos, fue fundador y primer director de “El Heraldo de México”. En 1925 construyó en Xalapa -en tan sólo 2 meses y 16 días- el Estadio “Heriberto Jara” de estilo Art Deco, alarde de ingeniería declarado patrimonio cultural. Pero su obra cumbre en cuanto a magnitud, fue la Monumental México en 1946.
Felicitaciones por tu valiosa participación en estos festejos apreciado amigo Jorge M Rolland Constantine.
Videos del 75 aniversario; https://www.facebook.com/LaPlazaMexico
P. D. Hasta el otro sábado
Por: Carlos Lavín Figueroa / carlos_lavin_mx@yahoo.com.mx
