Colectivos señalan la falta de inclusión en los galardones al realizar prácticas que restringen la competencia.

Tras el aplazamiento que originó la pandemia, la noche del próximo domingo 28 de febrero se llevará a cabo la decimoctava edición de los Golden Globes, un encuentro organizado por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood que cada año premia lo mejor de la televisión en Estados Unidos. 

Desde hace días, la ceremonia fue señalada por estar bajo un orden corrupto y con tráfico de influencias, ya que la estructura que la mantiene no acepta más miembros ni es incluyente al estar compuesta únicamente por personas blancas.

El colectivo ‘Time's Up’ es quien se encarga de levantar el pronunciamiento en contra de los galardones. Amy Schumer, actriz que forma parte del movimiento, declaró que si bien la HFPA está conformada por “gente muy dulce”, la forma en que nominan y votan es “vergonzosa”.

Los reclamos fueron publicados por el diario Los Ángeles Times; además, ya se presentó una demanda ante los juzgados de dicha ciudad por prácticas monopolísticas.

El grupo de 87 periodistas internacionales están ahora bajo el reflector público luego de que se diera a conocer la noticia de su negativa a la inclusión de otros miembros, pues principalmente se oponen a no perder sus beneficios que les otorga acceso a estudios exclusivos y otros eventos. 

Las acusaciones exhiben que en la organización no hay personas afroamericanas. Asimismo, se reveló que los integrantes reciben un pago anual de dos millones de dólares por únicamente servir al comité y ver las obras nominadas.

Aunado a la anterior, los Golden Globes también fueron culpados de ser, en teoría, una organización sin ánimo de lucro que maneja grandes cantidades de dinero; esto sumado al caso de veto que de 1969 a 1974 el gobierno negó a la compañía NBC en su trasmisión por considerar que “engañaban al público sobre cómo se determinan los ganadores".