Giovani dos Santos dejó claro que el buscó de todas las maneras posibles dejar de lado su lesión, pero el mal diagnóstico del Galaxy lo hizo padecer un 'infierno', uno que incluso lo hace pensar que ya estaría fuera del futbol. 

“Hace cuatro meses empiezo a entrenar con el club, hay un dolor extraño, me diagnostican en el club y me dicen que era la rodilla, Carlos Pecanha (kinesiólogo de América) me dijo otra cosa. En el club me querían inyectar, pero Pecanha me aconsejaba, obviamente yo como empleado del club tengo que hacer lo que me dice el cuerpo médico del Galaxy", indico en entrevista con medio.

Gio reconoció que estaba desesperado por encontrar un remedio y reiteró que el mal manejo de su lesión pudo costarle su adiós del futbol. 

“Me dieron las inyecciones, pero no veía solución. De una lesión muscular, ellos la querían convertir en una operación, estaban tratando de adivinar qué era lo que yo tenía, si yo me hubiera quedado en el Galaxy, ahorita estaríamos hablando del retiro."

“Me obsesioné porque veía que me faltaba algo, siempre trataba de hacer algo para mejorar, la alimentación o lo que sea. Se me hacía una injusticia de que si me lesionaba se dijera que era porque no me importaba, que lo único que me importaba era el dinero, en todos los equipos en los que he estado nunca he tenido un caso de indisciplina, me formé en la mejor escuela del mundo y le dan importancia a ese tipo de cosas”.

Dos Santos aclaro que intentó llevar a su gente con tal de estar al 100 por ciento, sin embargo, el equipo angelino no se lo admitió. 

“Siempre en todos los equipos que he ido he confiado en mi preparador físico, confío en ellos pero veía que, a pesar de cuidarme en todos los sentidos, me seguía lesionándome, vi que ya el problema no estaba en mis manos, ahí recurrí a Pecanha… le ofrecí al Galaxy traer a mi gente para mejorar, para cuidarme y lo negaron dos veces”.