En Kendall, en Florida, una familia de siete integrantes pasó el susto de su vida, al intentar cocinar tamales para la cena por el Día de Acción de Gracias y al final terminaron hospitalizados, presuntamente por aspirar monóxido de carbono. 

Todo parece indicar que dejaron una hornilla de gas abierta tras terminar de cocinar y luego se fueron a dormir. Por lo que durante la noche, la combustión de sustancias tóxicas provocó que por la mañana el fuerte olor les causara afectaciones respiratorias.

El jefe de la unidad de bomberos dio a conocer que 7 personas se vieron afectadas, 4 fueron transportadas a hospitales del área y el resto de ellos fueron atendidos en el lugar.

De inmediato, la zona fue evacuada.