Chipre.- La racha positiva del AEL Limassol llegó a su fin en la jornada 15 de la Liga de Chipre. El equipo de Guillermo Ochoa cayó 0-1 en casa frente al AEK Larnaca, que supo capitalizar sus momentos clave y resistir con orden en el tramo final, ante un conjunto local que careció de claridad ofensiva.
Desde el arranque, el partido se desarrolló con alta tensión y constantes disputas. Al minuto 20, Enzo Cabrera quedó tendido en el césped tras un forcejeo con un defensor del Limassol, lo que obligó al árbitro a detener las acciones. La repetición evidenció un intento del atacante por engañar al silbante, una jugada que marcó el tono de un primer tiempo cargado de fricción.
Seis minutos más tarde, Cabrera pasó de la polémica al protagonismo decisivo. Youssef Amyn filtró un pase por el sector izquierdo, Giorgos Maoum envió un centro preciso al área y el delantero del AEK se anticipó a Guillermo Ochoa para definir el 0-1, adelantando y dando el triunfo al club visitante en su primera jugada clara de peligro.
