A causa de una insuficiencia hepática crónica provocada por el mal funcionamiento de su hígado, Lázaro, de 60 años, murió la noche del domingo en el hospital José G. Parres, de Cuernavaca.
Los médicos informaron que Lázaro ingresó en días pasados y vivía en situación de calle, sin embargo, no pudieron salvarle la vida, por lo que su cuerpo fue llevado a la morgue del Semefo ya que el hombre no tenía familiares.
