Piden que el Mundial de Futbol no sirva para ocultar los asaltos en Cuernavaca
Cuernavaca, Morelos.- “Está muy bien el mundial, nada más que no sea motivo para que las cosas se salgan más de control”, advirtió Jorge Meade González, presidente del PRI en Cuernavaca.
El líder político señaló de forma contundente que la efervescencia deportiva no debe ocultar la crisis de inseguridad ni el abandono administrativo que prevalecen en la capital. El dirigente municipal reconoció que la participación de la selección mexicana representa un aliciente y un motivo de unión nacional para todos los ciudadanos.
Sin embargo, lamentó que mientras los aficionados se ilusionan, los ciudadanos enfrenten una realidad de apatía gubernamental en las calles de la ciudad.
Hizo especial énfasis en los asaltos recientes a establecimientos comerciales y agencias de autos que han encendido las alarmas en materia de seguridad.
Protestas por transporte público se suman a la crisis en vísperas del torneo
A la par de los hechos delictivos, Meade González criticó el caos vial generado por las protestas de transportistas que han colapsado diversas avenidas.
Estas movilizaciones se presentan en vísperas del ajuste a la tarifa del transporte público, el cual está previsto para el próximo 1 de julio. Ante este escenario, el líder priista enfatizó que la agenda de gobierno no puede quedar en el olvido por la fiesta futbolística internacional.
Los problemas sociales de la población requieren atención inmediata y la crisis de inseguridad en Cuernavaca no puede pausarse por un torneo deportivo.
Llamado enérgico a las autoridades para mantener la atención ciudadana
“No estamos para festejar del todo; hagamos la tregua con el mundial, pero no dejemos de lado la agenda de gobierno”, subrayó el dirigente de forma enérgica.
El representante tricolor hizo un llamado para que las autoridades de los diferentes niveles de gobierno mantengan la atención en los problemas sociales.
Insistió en que la prioridad número uno debe ser dar resultados claros en materia de seguridad para frenar la ola de robos que afecta a los comerciantes.
La estabilidad de la ciudad no debe depender de un balón, por lo que se exige mantener los operativos de vigilancia durante toda la temporada veraniega.