Dos cocodrilos fueron cocinados por la que se hace llamar “logia masónica del Valle de México”, con sede Huejotzingo, Puebla, para que formaran parte del menú que se ofreció a los participantes de una ceremonia protocolaria que se realizó en el ex convento de la alejada comunidad.

 

En la comilona participó Juan Núñez, otrora aspirante de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a la presidencia municipal del lugar y esposo de la regidora de Salud, Jossary Gissele Mercado Muñoz.

La exótica comida hubiera pasado desapercibida de no ser porque el propio Nuñez subió algunas fotos de los cocodrilos, sin piel y asados, a sus redes sociales, lo que despertó la indignación entre usuarios y defensores de animales.

 

 

 

La naciente logia también subió fotos del platillo en sus redes sociales y exhibió un permiso de la granja que les vendió los animales ante la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, de la Unidad para la Conservación, Manejo y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre (UMA), fechado el 1 de febrero de 1999.

 

Lo anterior no los eximió de ser blanco de críticas de usuarios que ya han pedido la intervención de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que revise el caso de “La Cocodrilada”, como la logia tituló a su evento, la cual se llevó a cabo en los primeros días de abril.

Cabe mencionar que entre los rituales que realizan los masones no se encuentran el de cocinar y comer cocodrilos.

Según Víctor Valdivia, quien es masón grado 18, perteneciente al rito escocés, la ceremonia no es masónica pues en ningún libro dice que hay que “matar a un cocodrilo”.