Emiliano Zapata.- En el cuadrilátero, lo conocían como “Golden Gold”, un gladiador que se ganó el respeto del público, además de codearse con figuras como Atlantis, Súper Porky y Último Guerrero. Hoy, lejos de las cuerdas, este ex luchador sigue repartiendo “golpes”, pero ahora de sabor, con su negocio ‘Huaraches El Golden’, un templo gastronómico donde cada bocado es una función estelar.
La historia de Golden Boy comenzó a sus 23 años, cuando aceptó la invitación de su profesor y réferi para entrenar en la arena del parque Cri-Cri, dentro del mercado Adolfo López Mateos. Lo que inició como una aventura, se convirtió en una carrera de 7 años llena de carteles memorables, luchas estelares y giras por Morelos, Puebla y el Estado de México.
Incluso, junto a otros compañeros, fundó una pequeña empresa luchística en la colonia Tres de Mayo, que creció hasta recibir a ídolos como El Místico, Máximo y El Terrible.
Pero la vida lo llevó a otro ring: el de la cocina. Ahí, con cuchillo y plancha como nuevas armas, fundó ‘Huaraches El Golden’, un negocio donde la lucha libre se respira en cada detalle y el menú está listo para hacerle una llave al hambre de cualquiera.
Su bonito local está ubicado en la colonia Tres de Mayo, municipio de Emiliano Zapata, justo al lado del campo de futbol, este rincón ofrece gorditas, quesadillas, y la joya de la corona, los huaraches fritos o al comal. Los precios van de $45 a $100, dependiendo del ingrediente: bistec, cecina, carne enchilada, chorizo argentino, longaniza o huevo.
“Más que un negocio, es un homenaje a la lucha libre y a todo lo que me dio. Aquí se sirve sabor y tradición, pero también un pedacito de esa pasión que siempre me acompañará”, contó Golden Boy, quien sigue coleccionando máscaras y recuerdos de su época sobre el ring.
