Es crucial reconocer que el aguinaldo no solo debería destinarse a los gastos inmediatos de diciembre si no para afrontar deudas futuras.
En la temporada navideña, la búsqueda de ingresos adicionales se torna especialmente atractiva, ya que los deseos de disfrutar de las festividades y adquirir regalos para celebrar Navidad, Año Nuevo y el Día de Reyes son palpables.
No obstante, es crucial reconocer que el aguinaldo no solo debería destinarse a los gastos inmediatos de diciembre, sino también considerarse para afrontar los desafíos financieros que surgen al inicio del nuevo año, conocido comúnmente como "la cuesta de enero".
En este contexto, Diario de Morelos se propone brindar una serie de recomendaciones con el objetivo de orientar de manera efectiva el aprovechamiento del aguinaldo, evitando caer en impulsos consumistas ante las primeras ofertas que se presenten.
Es esencial tener presente que, según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Información (INEGI), de los aproximadamente 61 millones de trabajadores mexicanos, únicamente el 52% recibe aguinaldo.
En virtud de este escenario, la administración inteligente de la retribución anual se torna imperativa.
Aunque el espíritu festivo es innegable, es fundamental evitar comenzar el nuevo año con preocupaciones económicas innecesarias, por lo que aquí te ofrecemos orientación en pasos sencillos sobre cómo distribuir de manera consciente los recursos económicos para maximizar su disfrute.
La voluntad y la planificación se erigen como elementos fundamentales en este proceso.
