Nueva Zelanda acabó con el coronavirus. Autoridades sanitarias del país dieron a conocer que lograron detener los contagios en su territorio y, con sólo un infectado por el virus, se alistan para relajar el confinamiento, uno de los más estrictos a nivel internacional.

Las autoridades, encabezadas por la primera ministra Jacinda Ardern, proclamarán el “Día de la eliminación” de la enfermedad el próximo 15 de junio, fecha en la que terminarán -de forma escalonada- las intervenciones de las autoridades para evitar la propagación del virus en la isla, ubicada al suroeste del Océano Pacífico.

Nueva Zelanda registró el primer caso confirmado de Covid-19 el 28 de febrero. La enfermedad no avanzó mucho en las siguientes dos semanas y sólo seis contagios fueron reportados hasta el 14 de marzo. No obstante, el gobierno de la isla fue uno de los que adelantó su estrategia para evitar contagiarse de la crisis que colapsó a los sistemas de salud, por lo que ha sido reconocido a nivel internacional.

Pero ¿Que hicieron ellos que México no? Aquí te compartimos su estrategia para que tú juzgues si nos hubiera funcionado.

Al momento de informar sobre el primer enfermo de coronavirus, Jacinda Ardern declaró emergencia nacional y una semana después presentó el “Plan de eliminación” del virus -que consta de cuatro etapas-, declaró al país en la segunda y comenzó la tarea de divulgación de las recomendaciones de distanciamiento social, para a los pocos días pasar a la fase cuatro.

“Nuestra estrategia de eliminación es un enfoque sostenido para mantener el virus fuera o encontrarlo y acabar con él. Hacemos esto a través de control de fronteras, vigilancia de enfermedades y el rastreo de todos los casos potenciales”, explica el Ministerio de Salud en la presentación del plan.

Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda, es reconocida por el duro confinamiento que implementó, cuya medida clave fue el control estricto en las entradas del país para evitar el paso a los portadores de Covid-19.

Las autoridades de salud instalaron puntos de contención para tomar la temperatura de los viajeros con termómetros y cámaras térmicas con el fin de detectar a los enfermos, plan que acompañaron con un despliegue de información sobre la enfermedad en las terminales aéreas y marítimas.

A esto se sumó el veto a los cruceros y la imposición de una cuarentena de 14 días para todas las personas que llegan desde el extranjero, acción con la cual han logrado cortar la entrada a los casos importados de coronavirus para evitar la dispersión entre los ciudadanos locales.

Nueva Zelanda mantiene estos controles para quienes llegan a su territorio, pero de cara al fin del confinamiento, alista un operativo conjunto con Australia para permitir los viajes para conectar a las naciones a partir de julio con el fin de dar un respiro al sector turístico, que ha sido uno de los más golpeados por los cierres de las fronteras.

De acuerdo con medios locales, los primeros vuelos entre las capitales de ambos países, Canberra y Wellington, están programados para el 1 y el 2 de julio, en el marco del plan que promovieron las cámaras de comercio.

La tecnología es otro elemento clave. El Ministerio de Salud y la empresa neozelandesa Rush Digital desarrollaron la aplicación NZ COVID, que traza la localización de las personas, con lo que es posible detectar los casos potenciales de Covid-19.

Cada ciudadano registrado en la plataforma recibe un código Quick Response (QR) que debe escanear en empresas, edificios públicos y otras organizaciones. NZ COVID se presentó el 19 de mayo, se puede utilizar en sistemas operativos Android e iOs y, de acuerdo con cifras oficiales, ya cuenta con 511 mil 645 usuarios, mientras que el número de puntos creados por las empresas para el escaneo de códigos es de 32 mil 073.

“Llegar a medio millón de registros es un hito importante y seguimos alentando a la mayor cantidad de personas posible a descargar la aplicación”, dijo el Ministerio de Salud en un comunicado difundido el 5 de junio.

Para el Ministerio de Salud del país, la eliminación del SARS-CoV-2 puede declararse 28 días después de que la última persona contagiada de forma local resulte negativa a los exámenes una vez que haya cumplido con su tratamiento médico.

La realidad es que el Covid-19 no ha causado un impacto devastador en la isla, en donde los contagios desde febrero suman mil 154, y aunque sólo reportan un caso activo, el número de enfermos probables permanece en mil 504, de acuerdo con información divulgada por las autoridades.

En la última jornada para detectar a personas portadoras del virus, los laboratorios completaron tres mil 007 exámenes, con lo que el número total de pruebas es de 291 mil 994, según las cifras publicadas por el gobierno al cierre de esta edición.

Habiendo dicho esto, cabe mencionar que México tiene características muy diferente a Nueva Zelanda, sin embargo la mayor restricción en la movilidad fue pieza clave para Nueva Zelanda y fue gracias a toda su estrategia que han regresado a su nueva normalidad, sin más pacientes infectados.