Axel Alayo Valle vivió un duro golpe al presenciar una agresión sobre su papá y eso lo impulsó a convertirse en gran boxeador, tanto que ya seguró su pase al Regional de la Olimpiada Nacional.
Xochitepec.- A veces la vida te pone a pelear antes de subir al ring. Para Axel Alayo Valle, ese primer golpe no fue deportivo, sino emocional: a los 13 años presenció la agresión injusta contra su padre. De ahí no nació la revancha, sino la decisión de hacerse fuer te. Hoy, ese impulso lo llevó a convertirse en Campeón Estatal y a asegurar su pase al Regional de la Olimpiada Nacional 2026. Ese ímpetu lo llevó hasta el gimnasio Boxeo Xochitepec, en la Unidad Morelos. Ahí, bajo la guía de José Manuel Salgado “El Kiwa”, la defensa personal se convirtió en vocación. Axel entendió rápido que el boxeo es más cabeza que puños: disciplina, resistencia y un amor brutal por el entrenamiento. En la categoría Sub-17 de los 70 kilogramos, su crecimiento ha sido tan acelerado como su convicción.
Lejos de esquivar retos, Axel los buscó. Compartió ring con boxeadores de mayor recorrido como Hugo Nepomuceno y Elías “El Pitbull”, aprendiendo a base de golpes y ajustes finos. Cada combate fue escuela, y el aprendizaje se tradujo en resultados: el título de Campeón Estatal, un logro que no solo colgó en su palmarés, sino que infló el pecho de orgullo de su familia y de su gimnasio. La historia personal sigue siendo su gasolina. Ver a su padre levantarse ante la adversidad es el motor que lo empuja a entrenar todos los días. Ahora, con el pase al torneo regional asegurado, el cosquilleo previo a los grandes desafíos ya se siente. Axel sabe que los nervios existen, pero también que representar a Morelos pesa más que cualquier miedo.
“Me siento nervioso, pero me llena de alegría saber que está en mis puños el nombre de mi estado”, declaró Axel para Diario de Morelos.
El objetivo está marcado con letras firmes: llegar a la Olimpia da Nacional 2026 y, más adelante, portar los colores de México. Desde Xochitepec, Axel Alayo Valle se alista para demostrar que cuando el corazón es de guerrero, los límites sólo existen para romperse.
FORJADO EN LA ADVERSIDAD
Axel Alayo Valle encontró en el boxeo una respuesta a una experiencia que lo marcó desde niño. Tras presenciar una agresión contra su padre, decidió canalizar ese impacto emocional en disciplina, constancia y trabajo diario dentro del gimnasio, convirtiendo la dificultad en motor de crecimiento deportivo.
“No me gustó que agredieran a mi papá entre tres personas. Fue por eso, pero también por hacer ejercicio. Actualmente este deporte significa compromiso, disciplina y mucho amor”, compartió el joven pugilista morelense.
