Entregaron los cuerpos de Alberto Flores Morales y Ricardo Flores Rodríguez, de 56 y 21 años de edad, respectivamente, quienes ayer fueron acusados de "robachicos" y linchados por una turba en el municipio de Acatlán de Osorio, Puebla. "Pensaron que ellos eran gente mala, pero ellos son de trabajo", dijo Petra Elia García, abuela de Ricardo
"Somos campesinos, pero mi chamaco estudiaba, sus papás le estaban dando su estudio", señaló.Te puede interesar: ¡ALERTA! Imagenes Fuertes Queman vivos a sujetos acusados de robar niños en PueblaEl joven cursaba la licenciatura de derecho en Xalapa, viajó a Puebla para ayudar a su tío a construir una barda.
Les quitaron la vida… Queremos justicia, porque, la vida, nunca se las van a devolver".
Por la mañana las autoridades reiteraron que las víctimas no tenían nexos criminales.
De manera preliminar se descarta que los occisos hubieran participado en algún delito, presuntamente se dedicaban a labores del campo.
La Fiscalía General del Estado de Puebla continúa con peritajes y técnicas de investigación dentro de la indagatoria", señaló.
Elementos de la policía municipal se deberán presentar ante el Ministerio Público por la omisión y se analizan los videos para detectar a los responsables e incitadores; informa @JesusMoralesRdz en entrevista con @IvanMercadoNewspic.twitter.com/uW8Euyx3JB
— Seguridad Pública Puebla (@SSP_Puebla) 30 de agosto de 2018
Personal de @SSP_Puebla y @FiscaliaPuebla mantiene presencia para llevar a cabo las investigaciones. El gobernador @TonyGali no va a permitir que se den estos hechos violentos, por eso se va a aplicar todo el peso de la ley: @JesusMoralesRdz en entrevista con @estradapatypic.twitter.com/Em5aKHZrAy
— Seguridad Pública Puebla (@SSP_Puebla) 30 de agosto de 2018
Te puede interesar: Hombres quemados vivos en Puebla eran inocentes
Algunos vecinos de Acatlán golpearon a dos hombres, de 53 y 21 años de edad, que fueron acusados de secuestrar niños, informaron las autoridades. La policía los detuvo para protegerlos, pero una turba de alrededor de 150 personas ingresó por la fuerza a la comisaría para sacarlos y prenderles fuego...
Los gritos de los sujetos fueron apagados por los aplausos y las consignas de la turba: "¡Maten a los perros! ¡Quémenlos! ¡Quémalo brother! ¡El pueblo unido jamás será vencido!".
