Alrededor de 40 millones de menores de 18 años hay en México. De los cuales la mitad son pobres. El Programa Nacional de Protección a las Niñas, los Niños y los Adolescentes (Pronapina), tiene como propósito “Proteger e impulsar el desarrollo de la niñez y la adolescencia, pues es la mejor vía para consolidar a México como una sociedad democrática, incluyente y de libertades”. El Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, en su intervención al presentar el Pronapina 2020 – 2024, dijo: “…no hay algo que determine más el futuro del país que tener una niñez sana, con un desarrollo físico y psicológico, mental, educativo que les permita precisamente desarrollarse”.
En un documento elaborado por Unicef: “La infancia y la adolescencia en el Proyecto de PEF 2021”, reconoce la importancia que tiene que el gobierno de México ponga la atención prioritaria a los derechos de la infancia y la adolescencia ante la contingencia sanitaria por COVID 19. Es un texto que analiza el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2021. El gasto público tendrá una reducción real del -0.3% , lo cual tendrá un impacto severo en las cuentas nacionales, por lo que se demanda priorizar el gasto y favorecer a los grupos más vulnerables.
Los programas para la primera infancia recibirán el 2% del total del gasto programado ($90 844mdp), cuando este grupo de edad representa más del 10% de la población. A la niñez entre 6 y 11 años, que representa el 12 % de la población total, se le destinará el 12% del presupuesto. Los programas para la adolescencia, quienes representan el 9% del total de la población, recibirán el 4% del gasto.
Los recortes que sufrirán programas que apoyan a la niñez son inquietantes. El recorte del 100% al Programa de Escuelas de Tiempo Completo, dejará a 1.5 millones de NNA vulnerables sin alimentación escolar. Representa el único alimento completo que consumen en el día. También hay un recorte del 100% a los programas de Fortalecimiento a la Excelencia Educativa, Atención Educativa de la Población escolar Migrante (PAEPEM); Atención a la Diversidad de la Educación Indígena (PADEI); y al programa de Convivencia Escolar, así como al programa de Evaluaciones de la calidad educativa. La desaparición de estos programas tendrá efectos negativos en el aprendizaje de estos grupos. Se agudiza y profundiza la brecha ante la presencia del COVID- 19 y la falta de recursos tecnológicos.
El sector Salud verá también reducido su presupuesto de los programas que afectan a la niñez. El recorte de 403 millones de pesos al programa de Salud Materna, Sexual y Reproductiva afectará los logros alcanzados en los últimos años con respecto a reducción de la mortalidad materna , el embarazo adolescente y la tasa de fertilidad. El recorte del 100% al Programa Seguro Médico del Siglo XXI , afectará a los menores de 5 años que nacen con factores de riesgo; es un programa importante destinado a prevenir discapacidades. La desaparición del Fondo para Gastos Catastróficos del extinto Seguro Popular, que aportaba los medicamentos para todos los menores de 18 años con cáncer, así como para los trasplantes renales, los dejará desprotegidos. Asi mismo, la disminución del presupuesto al Fondo de Aportaciones Múltiples afectará a 6 millones de NNA.
Los programas que sí reciben recursos son : el de Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior, con más de 4 mil millones de pesos , mientras el de Becas de Educación Básica para el Bienestar Benito Juárez tendrá 1259 millones de pesos. El programa para el Bienestar de Personas con Incapacidad y el de Apoyo para el Bienestar de las Niñas, y Niños Hijos de Madres trabajadoras recibirán mayores recursos.
Será de la mayor importancia conocer la posición que los legisladores federales por Morelos adoptarán ante el PEF 2021. La disminución de estos programas destinados a la niñez morelense, dañarán inevitablemente el futuro de la entidad. Nuestros legisladores deben entender que los recursos destinados a la infancia y la adolescencia, tanto en Salud como en Educación, no son un gasto, son la mejor inversión que puede hacer un país. Por ningún motivo deben aprobar así el PEF 2021.
El gobierno estatal y municipal deberán asumir su papel y demandar de la Federación una mejor distribución del presupuesto, donde se priorice a los NNA. Deberán construir una política pública emergente orientada a mejorar la calidad de vida de la niñez y adolescencia ante las restricciones presupuestales y el impacto de la pandemia.
No deja de llamar la atención que se destinen más recursos al grupo de edad mayor a 18 años. O sea, los que pueden votar. Lo cual es una aberración, pues es en la primera infancia donde se debe hacer el mayor esfuerzo presupuestal, es cuando se forjan los futuros ciudadanos mediante buena alimentación, educación y salud de calidad. ¿Primero los Pobres?
Por Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com
