Morelos ha modificado su imagen en los últimos cincuenta años.

 En 1970 tenía una población de 616 mil habitantes, actualmente es casi de dos millones.

 O sea, triplicó su población y ha perdido la imagen de un estado rural.

La industrialización del Estado con el desarrollo de CIVAC, iniciado en 1965, para finales de la década de los setenta ofrecía empleo a unos tres mil trabajadores.

 La descentralización propiciada por la federación motivó e impulsó la creación de parques industriales en el resto del país, pues la industria se había concentrado durante el periodo estabilizador en la zona conurbada del Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara.

En el excelente libro “Desarrollo económico del Estado de Morelos” publicado por el Consejo Coordinador Empresarial de Morelos A. C. coordinado por María Crespo y un grupo de distinguidos investigadores, se nos permite hacer un recorrido histórico del desarrollo de Morelos, reconocer las intenciones de lo que hoy podría llamarse políticas públicas, con la finalidad de transformar la economía hacia un modelo modernizador con base en el impulso a la industrialización de México y en particular de Morelos.

Para 1975 se habían instalado 37 empresas en CIVAC.

 Municipio conurbado de Jiutepec, que propició un desarrolla habitacional y comercial.

 Sin embargo, las industrias resultaron altamente contaminadoras del agua y junto con el sindicalismo de los setentas detuvieron el desarrollo de CIVAC.

 Se buscó, sin éxito, desarrollar el oriente del estado con el parque industrial de Cuautla, más bien Villa de Ayala, que no prosperó como se esperaba.

La población económicamente activa (PEA) pasó de 1970 de más 166 mil a más de 838 mil en el 2018.

 O sea, se ¡multiplicó por cinco! Lo que nos da una idea del impacto que tiene en todos los ámbitos: seguridad social, calidad de vida, educación y medio ambiente.

 Lamentablemente la informalidad absorbe más de la mitad de la PEA.

En educación puede decirse que no estamos mal.

 El promedio de escolaridad es de 8.

9 o sea que la población tiene educación básica que comprende también la secundaria.

 Habría que recordar que en 1970 había 44 personas que estudiaban postgrado.

 Hoy lo hacen casi 5 mil.

 El 55.

6% son mujeres.

 Buen avance en la equidad de género.

En el Estado, de los 1 987 596 habitantes, sólo 819 799 (el 41 %) tiene derechohabiencia: al IMSS , al ISSSTE o a SEDENA.

 El resto de la población (59%) no cuenta con seguridad social (1 175 958 personas).

De la población derechohabiente, 698 735 son usuarios del IMSS (85%), 100751 (12%) acuden al ISSSTE, y 20313 a SEDENA (2.

4 %).

De los 532 491 usuarios del Sistema Estatal de Salud, 426 900 acuden a los SSM, 18699 al HNM y 10 141 a las unidades de IMSS Bienestar.

Los indicadores por condición de derechohabiencia son un poco más elevados para la población derechohabiente, con excepción del número de consultorios.

 (Tasa por número de habitantes de: Camas censables, quirófanos, mastógrafos, médicos, enfermeras, consultas otorgadas, egresos hospitalarios, intervenciones quirúrgicas, estudios auxiliares de diagnóstico, intervenciones diarias por quirófano y consulta diaria por médico).

Aunque en la última década, gracias a los fondos del Seguro Popular, mejoró la situación de infraestructura, recursos humanos y recursos materiales en los sistemas estatales de salud.

 El Fondo para Gastos Catastróficos, inicialmente creado a partir de los impuestos al tabaco, cubría todos los tipos de cáncer en menores de 18 años, así como los cánceres más frecuentes en hombres y mujeres, lo cual protegía a un gran número de pacientes no-derechohabientes de un desembolso económico que arruinaba las finanzas familiares.

 Sin embargo, aún existe un gran rezago en la productividad y en el acceso a servicios de salud con calidad pendiente de resolver, si nos comparamos con los indicadores internacionales recomendados.

 Además, las Secretarías de Salud Estatales se encuentran a la expectativa de las nuevas formas de apoyo financiero que se recibirán a partir del desmantelamiento del Seguro Popular y la creación del Insabi.

Podemos observar que Morelos ha crecido con gran rapidez en las últimas décadas y avanzó en temas básicos como educación, salud y vivienda.

 En el balance que hace el texto de la CCEM, se identifica con claridad los temas que más impiden mejorar el nivel de vida: En Educación, las estadísticas nos señalan un importante cobertura, sin embargo la calidad es el reto que se debe enfrentar, pues incide directamente en la economía estatal al no tener suficiente personal calificado.

La gente que trabaja en la informalidad es más que la que posee empleo formal.

 No tiene derecho a la seguridad social, es una importante y estratégica asignatura pendiente y se deberá tener claridad en la definición de una política pública que reduzca sensiblemente la informalidad.

Por supuesto que el problema toral es la inseguridad, que incide de manera directa en la inversión, pues ahuyenta a los capitales tanto nacionales como extranjeros.

Morelos tiene enorme oportunidad para salir adelante como lo han hecho otros estados de la república diseñando políticas públicas exitosas para su desarrollo económico como Querétaro, Aguascalientes, Guanajuato y últimamente Baja California Sur.

Para lograrlo será menester que los gobiernos estatales y municipales arropados por la federación aprendan a organizarse.

 A coordinarse y definir, de acuerdo al plan estatal de desarrollo, políticas públicas incluyentes.

 Que logren con imaginación y haciendo Política.

 Esa política que encamine los esfuerzos de la sociedad y permita su supervisión, premio y castigo.

 Que se comprometa con su gente.

 Que aprenda de los éxitos de otros estados.

 Y, sobre todo se logre superar la politiquería en la que están metidos, que no han logrado siquiera ponerse de acuerdo para el presupuesto de este año.

 Qué pena y qué lástima, pues no debe perderse la oportunidad que nos ofrece el gobierno federal en su lucha contra la pobreza y para abatir la corrupción; deberán apartarse de mezquindades ideológicas, poner en el centro de su interés el bienestar de la población y dejar al margen las diferencias que los están desgastando.

Por: Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com