La marcha del 8M pone el dedo en la llaga. Muestra a una sociedad harta pero al mismo tiempo combativa. También deja ver un deterioro del sistema sociedad-partidos- parlamento. Sistema que es la esencia de la democracia. Cierto es que, como cantaron los Beatles, el camino es largo y sinuoso: the long and winding road. Hoy aplicable a la ruta hacia la democracia, que se ve cada vez más tortuosa.
No podemos decir que la democracia peligra. Pero, sí que está especialmente asediada y pareciera no encontrar el rumbo. Basta ver al Congreso local.
En México se prefiere llamar Congreso o Cámara de diputados o de Senadores. En otros países le dicen Parlamento. Bernardo Bátiz Vázquez, en su Teoría del Derecho Parlamentario, nos recuerda que el poder legislativo es un poder colegiado que discute y decide en nombre de sus representados. Es pues, el representante del pueblo en la estructura del poder. El parlamento es la casa de la palabra.
Largo y sinuoso camino es la ruta hacia la democracia que tiene su máxima expresión en la cámara de diputados. Es en ella donde el pueblo, por medio de sus representantes, toma las decisiones se deberían tomar.
El Congreso de Morelos, integrado por 20 diputados de 8 partidos, se encuentra en un momento político que los aglutinó en dos bloques. No se conoce bien a bien las causas por las cuales se organizaron de tal manera. Sólo sabemos que están fuertemente atrincherados en sus posturas, que obedecen a posicionamientos de grupos. Tendrán que decidir si votan en lo sucesivo por obediencia o por conciencia.
El debate es consustancial al parlamento. Es por medio de la palabra, de la argumentación, de la ideas, que las diferentes posiciones encuentran los consensos necesarios para avanzar en su tarea principal, que es la de legislar. De hacer leyes ,pero también acotar a los otros poderes. 
Las características de un parlamento democrático, según “El Parlamento y la Democracia en el Siglo XXI, Una Guía de Buenas Prácticas” de la Unión Interparlamentaria, principal interlocutor parlamentario de la ONU, debe ser: Representativo. De acuerdo a la diversidad de la población y garantizando la igualdad de oportunidades. Transparente. Abierto a la sociedad a través de los medios y con funcionamiento transparente. Accesible. Involucra a la sociedad civil en la labor parlamentaria. Responsable de sus actos. La obligación de rendir cuentas a sus  electores, de su actividad y la integridad de su conducta. Eficaz. Contar con una buena organización que dé respuesta a la población.
La histórica mesa redonda de los ingleses, tenía la intención de mostrar que todos son iguales. El modelo de media luna es parecido en la mayor parte de los parlamentos del mundo. En Morelos curiosamente se continuó con el mismo modelo del anterior recinto legislativo, tipo teatro.
Los debates en los parlamentos suelen ser muy acalorados. Las posiciones que sostienen los bandos pueden ser de tal naturaleza que impidan procesos legislativos fluidos y eficientes. No se debe uno espantar por las enconadas luchas internas. Sucede en el congreso de los EUA, entre republicanos y demócratas. Italia es famosa por sus infinitos debates que han devenido en la formación de gobiernos cada año.
El parlamento debe ser abierto a la sociedad y transparente. Accesible a la sociedad civil. Responsable de sus actos rindiendo cuentas a sus electores. Debe ser eficaz. Contar con personal profesional y procedimientos para que las deliberaciones sean adecuadas. 
El camino a la democracia está lleno de obstáculos. Quizá el más difícil es el de la educación. Mientras más educado es un pueblo, sus niveles de democracia son mejores. Dinamarca y Japón, por ejemplo, tienen estándares de educación superiores que se traducen en mejor democracia y mejores condiciones de vida.
Hay que reconocer que estamos construyendo apenas la compleja estructura democrática. Los legisladores morelenses pueden hacer mucho para mejorarla. Se debe romper esa barrera que los tiene encapsulados en debates estériles alrededor de intereses que poco importan a la sociedad. Recuperar el sentido de la palabra, del discurso, de la narrativa, como hoy se dice. Deben salir del encasillamiento de parecer sólo buscar su personal desarrollo político. Sólo parece importar el 2024. Los tiempos demandan acuerdos para hacer frente a los problemas torales: inseguridad, salud, mejor desarrollo económico y educación. La rendición de cuentas debería salirse del discurso y hacerse realidad. No en la casa de mi compadre, sino en la casa del pueblo: la cámara de diputados.

Por: Ariel Homero López Rivera / opinion@diariodemorelos.com


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