En el zócalo de Cuernavaca nos dimos cita el denostado pueblo (el que sí defiende el voto) en respuesta a la convocatoria para defender la democracia. Democracia amenazada seriamente por el partido en el poder, liderado por el mismísimo presidente de la república. Caso insólito. Quienes juraron defenderla, hoy, desencadenan una campaña con el propósito de modificarla e instaurar una nueva etapa que pretende destruir lo que durante 4 décadas se construyó. Como bien señaló Lorenzo Córdova en su discurso en el zócalo de la CDMX.
Cientos de ciudadanos de rosa y blanco corearon consignas espontáneas: ¡El INE no se toca! ¡Democracia, democracia! ¡México, México! ¡Voto libre, voto libre!
La suerte de México está echada. O defendemos a las instituciones que nos defienden del poder que pretende ser omnipotente, o nos veremos avasallados por un peligroso intento de imponer un modelo autocrático que creíamos haber superado. Ante las dos pantallas colocadas a unos pasos del Palacio de Cortés (Por alguna razón no colocadas en la plancha del zócalo ¿No se los permitieron?) Palacio al que ilusamente pretenden quitarle el nombre, como si con ello borraran siglos de historia. Cientos de ciudadanos aplaudían las frases del ex presidente del INE, que demuestran su convicción y apoyo a la idea de construir un país sustentado en el sano equilibrio de poderes. Un país democrático.
La sociedad está despertando, pero me inquieta la ausencia de los jóvenes en estas movilizaciones. Sí había, pero no eran mayoría ni mucho menos. ¿Se darán cuenta de lo que está en juego, o sea, su futuro? La clase media es la que estaba presente. Gente que sabe lo que significa el riesgo de continuar con un proyecto de país que amenaza las libertades que conquistadas. Gente que asiste convencida de que lo que está en juego no es cosa menor. Intuye el peligro que acecha a nuestra, aún, débil democracia. En sus rostros vi la esperanza.
En el Zócalo de la CDMX y en más de 100 ciudades, cientos de miles de ciudadanos mostraron el interés por México. Perciben en el ambiente la amenaza que se cierne sobre el país. Están convencidos que México no debe continuar con el liderazgo de un solo hombre.
El motivo de la movilización ciudadana, se expresó en voz de Ana Lucía Medina quien leyó el manifiesto por la democracia en diez puntos: Para defender la democracia y el voto libre. ¿Cuándo no es libre el voto? Cuando el gobierno mete las manos en la elección, si el gobierno desvía dinero para sus candidatos, si pretende desaparecer al INE y controlar al TRIFE y a la SCJN, si amenaza a los medios, si miente, si trata de confundir y esconder la realidad que vive el país, si amenaza a los empresarios, si promueve encuestas falsas… ¡El voto no es libre!
Por eso el manifiesto expresa: 1.- Que el presidente saque las manos de la elección. No mas propaganda utilizando los recursos públicos. 2.- No más desvío de dinero público a las campañas 3.- Los programas sociales están en la Constitución. No es verdad que puedan ser cancelados. 4.- Que el INE y el TRIFE actúen con autonomía e independencia 5.- No mas campañas financiadas por el narco. 6.- Cobertura de los medios a todos los candidatos. Prensa libre. 7.No a las encuestas falsas. La elección no está decidida. 8.- Se debe inundar las urnas el 2 de junio. Defender el voto con la presencia de todos. 9.- La ley es la ley. Que los senadores y diputados lo sepan. 10.Votar por la defensa de la democracia y la libertad. Es pues, una lucha enorme por defender la voluntad de los mexicanos.
Córdova acierta por que “No se (deben) tocar las condiciones para el voto libre, ni los organismos de control democrático, ni la Constitución que divide el poder y protege nuestros derechos”. Si no lo entendemos, estamos perdidos.
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