La inflación encareció en los últimos años el costo de los tradicionales castillos de fuegos artificiales que no pueden faltar en una fiesta patronal o en una celebración cívica importante, como la del 15 de septiembre.
Enrique Eleno Hernández, empresario del ramo, indicó que, de finales de 2019, antes del inicio de la emergencia sanitaria, y debido a la crisis económica que le siguió, el costo final de los castillos de fuego es actualmente 40 por ciento mayor.
Detalló que el clorato y el azufre son dos de los materiales primarios de los que depende esta industria, cuyo precio en el mercado ha estado en constante movimiento, siempre al alza.
El precio de esta materia prima es hoy, en 2023, 20 por ciento más que el que tenían el año anterior.
Y de forma acumulada, estima que el producto final al consumidor, es 40 por ciento más caro, y en algunos casos el porcentaje de la variación del costo, es más, por ejemplo los que incluyen materiales más sofisticados, como los fuegos que se utilizan en interiores.
El representante de la empresa Pirotecnia La Palma, con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México, agregó que este segmento de la economía, como todos, no escapa a los efectos de la inflación, pero, aunque su costo se encarece, la tradición siempre se antepone y ayer fueron los responsables del montaje del castillo de la fiesta patronal de Santiago Apóstol en Jiutepec.
Para la ocasión, montaron dos torres de 25 metros de altura, en cuyo centro se desplegó la imagen del Santo Patrono y el espectáculo de fuegos artificiales remató con un show piromusical, que incorpora tecnología y música, a cuyo ritmo, en el cielo, las luces multicolores danzan ante la mirada de los espectadores.
