A 101 años de la muerte de Emiliano Zapata, sus ideales se mantienen más vigentes que nunca.
Desafortunadamente por la contingencia sanitaria no se realizaron actos masivos para conmemorar un año más de su trágica muerte.
Emiliano Zapata Salazar encabezó el movimiento más persistente de la Revolución Mexicana; fue el único que estuvo en guerra contra los gobiernos de Porfirio Díaz, Francisco León de la Barra, Francisco I. Madero, Victoriano Huerta y Venustiano Carranza.
Para enaltecer esta figura icónica de la historia de nuestro país, conversamos con un familiar del gran general, su nombre es Nadia Salazar Vega, sobrina-bisnieta descendiente del Caudillo del Sur, que con emoción expresa sus sentimientos acerca del oriundo de Anenecuilco:
“Apenas tenías 40 años cuando fuiste cobardemente asesinado, pero fueron suficientes para trascender en el tiempo como uno de los más auténticos luchadores sociales que la historia reconoce en todo el mundo.
“Cómo quisiera que mi tío-bisabuelo estuviera hoy aquí presente y nos platicara de viva y voz cada uno de sus días, no solamente a mis familiares, sino a toda la comunidad, para contar todas sus anécdotas y vivencias que sucedieron aquellos años, pero parece que el tiempo no pasa de moda, porque en la actualidad seguimos en esa constante lucha por la posesión de las tierras.”
Nadia recordó los acontecimientos de la trágica muerte de Zapata, quien fue asesinado el 10 de abril de 1919 en la hacienda de Chinameca, en Ayala, Morelos, en una emboscada preparada por Jesús Guajardo, oficial del ejército carrancista bajo las órdenes de Pablo González.
El plan comenzó a fraguarse un mes atrás, fue un asesinato de Estado, decidido y llevado a cabo desde el más alto nivel del gobierno mexicano, orquestado por el general González y del que el presidente Venustiano Carranza estuvo enterado.
Es importante comentar que Emiliano Zapata como líder del frente campesino de la Revolución fue quien firmó el Plan de Ayala en Ayoxuxtla, Puebla, el 28 de noviembre de 1911; de ahí se desprenden dos frases célebres, que son “La tierra es de quien la trabaja con sus manos”, que está escrita en el escudo del estado de Morelos, y la segunda que dice “El que no tenga miedo que pase a firmar”, dirigida a todos los tenientes y coroneles para que comenzaran la lucha agrarista.
Nadia Salazar comentó finalmente que ha asistido a diversos homenajes de Emiliano Zapata, con motivo de su natalicio, su muerte y la creación del Plan de Ayala, por parte de los gobiernos federal y estatal, además de los realizados por asociaciones, cronistas y demás personalidades históricas.
“Antes de concluir quisiera enviar un saludo hasta Houston, Texas, al maestro Clemente García Lassaulx, quien ha realizado una gran obra dedicada al banquete ofrecido por Emiliano Zapata a Francisco Villa en Xochimilco en 1914, además de que el maestro está realizando en su taller un busto hermosísimo dedicado al Caudillo del Sur, quien tiene interés de que su obra quede plasmada en el museo del agrarismo en la ex hacienda de Chinameca.
“Me siento muy feliz de ser descendiente del general y pertenecer a esta gran familia de puros caudillos y guerreros que buscamos siempre mantener los ideales que Emiliano Zapata nos inculcó, en beneficio de la igualdad y la posesión de la tierra que es una causa que se mantiene vigente hasta nuestros días.
“Estoy convencida de que las nuevas generaciones seguirán manteniendo vivo su legado, que está compuesto de principios, de enseñanza, de lucha y de mucha valentía; agradezco de antemano la oportunidad y recuerden que Zapata Vive, la lucha sigue y sigue”, concluyó emocionada.
*Colaborador invitado.
Por: BRUNO DÍAZ / local@diariodemorelos.com
