Existe el mito de que el emperador Maximiliano, en sus frecuentes viajes a Cuernavaca a donde acudía a descansar y a disfrutar de su clima, compró en Acapantzingo una propiedad con amplios jardines en donde construyó un chalet. Para dar mantenimiento a esa propiedad contrató a un jardinero que tenía una hermosa hija llamada Concepción Sedano. Se dice que el emperador se enamoró de ella, naciendo de ese romance un hijo bastardo al que bautizaron con el nombre de Julio Sedano y Legísamo. Que ese niño le fue arrebatado a su madre para llevarlo a París, en donde creció y se desarrolló. Aseguran que terminó sus días frente a un pelotón de fusilamiento en 1917, durante la Primera Guerra Mundial, al ser acusado de ser espía a los servicios de Alemania, junto a una bailarina exótica llamada Mata Hari.

Este mito tiene parte de verdad y parte de mentira, pero sobre todo tiene diversas inconsistencias y variantes, como la que dice que Concepción Sedano era la esposa del jardinero.

¿Pero, de dónde surgió este mito?

La cronista Adriana Estrada Cajigal señalaba, que cuando el artista Salvador Tarazona vivía en Cuernavaca entre 1938 y 1941, pintó algunos cuadros de gran formato para el Salón del Congreso del Palacio de Gobierno (entonces en el Palacio de Cortés). Tarazona acudía frecuentemente al restaurante “La India Bonita”, que en aquel entonces se encontraba ubicado a un costado del Hotel Palacio, en la calle de Arista (hoy Morrow), en el centro de Cuernavaca. En ese lugar existía una batea con una hermosa representación pictográfica de una mujer indígena que carga un recipiente repleto de frutas, al fondo se encuentran algunas chozas con palmeras y al fondo unas montañas. Adriana aseguraba que Tarazona se inspiró en esa batea para realizar una pintura en donde aparece una jovencita, vestida de china poblana, que lleva en sus manos unas flores. Se encuentra semi escondida detrás de un árbol, ruborizada ante la presencia de Maximiliano que monta un hermoso corcel blanco. Este obra formó parte de la Tercera Serie de cuadros (son cuatro) que Tarazona

Batea de la India Bonita que se encuentra en el restaurante del mismo nombre.

denominó “Maximiliano en Cuernavaca”

Adriana afirmaba que de esta pintura de Tarazona nació la leyenda de los amores de Maximiliano con la hija del jardinero.

La realidad es que la gente va especulando y entretejiendo las historias. En algún momento se supo de la historia de un mexicano que había sido fusilado en París en 1917, llamado Julio Sedano y Leguízamo. Había sido secrtario particular del poeta nicaragüense Rubén Darío cuando este fue canciller en el consulado de Nicaragua, en dos etapas; la primera entre 1901 y 1910 y la segunda entre 1914 y 1915 (Así lo constatan varias biografías del poeta). Darío decía que Julio Sedano tenía un gran parecido con el Emperador Maximiliano, principalmente por su barba rubia y sus ojos azules. Bromeaba con él al decir que era el hijo bastardo de Maximiliano de Habsburgo, así que le decía afectuosamente Maximiliano.

Esta historia se mezcló con la de la India Bonita, y se comenzó a decir que Julio Sedano era hijo de ella.

Afortunadmente, la investigadora en genealogías Graciela León realizó un interesante trabajo sobre Julio Sedano y Leguízamo, con el que desmiente el mito de la Indía Bonita. En esta investigación comprueba que Julio Sedano era hijo de un trabajador de ferrocarriles en Tlaxcala llamado Ignacio Sedano y de Ana María de Jesús Josefa Amada Pascuala Brígida Jacoba Leguízamo Villalpando, que nunca estuvieron en Cuernavaca. Julio fue el tercero de diez hijos y nació el 7 de agosto de 1866, por lo que tuvo que ser concebido en noviembre de

1865. Cabe señalar que Maximiliano visitó la ciudad de Cuernavaca por primera vez en diciembre de ese año.

Graciela León pudo investigar en los archivos del Ministerio de Armas de Francia los fusilamientos que se realizaron durante la Primera Guerra Mundial. En estos aparece la acusación de Julio Sedano de intento de derribar la torre Eiffel con explosivos. En el expediente se dice que compró la dinamita para ganar algo de dinero, pero que no formaba parte de algún grupo terrorista. Entre los documentos del archivo está la sentencia a la pena de muerte y una carta de despedida en la que solicita que se cumpla su testamento y que sus memorias se publiquen como una biografía con el título “Historia de mi vida”. En esta biografía habla de su vida de niño, de sus esposas e hijos, de sus padres, de su visita a la Exposición Universal en Gante Bélgica en 1913 y otras actividades que realizó. Por su acusación de espionaje seguró: “Yo fui víctima de un error”. Julio Sedano fue fusilado el 10 de octubre de 1917, en el campo de tiro de Vincennes, y en el expediente en ninguna parte se menciona que estuviera relacionado con la famosa espía Mata Hari.

Con esta investigación Graciela León, de manera sustentada derriba el mito de La India Bonita.

Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.

 

junio 2024  - CDI Morelos

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp