La historia de la industria globera tiene su origen en México; nació del afán de crecimiento de algunas familias que buscaban ser fuente de empleo para trabajadores sin recursos y generaron un producto divertido y amigable que ha sido parte de la vida de millones de personas, no solo de mexicanos, sino de niños y adultos a través del mundo, que han reído y pasado momentos inolvidables acompañados de un globo.

La industria globera mexicana participa de manera importante en el ámbito económico y cultural, generando ventas de de aproximadamente 1,600 millones de pesos y exportando aproximadamente 2, 100 millones de pesos, a diferentes países del mundo. Además, hay aproximadamente 28 mil distribuidores especializados  y minoristas que forman parte de la industria.

De origen natural

El globo, considerado el juguete más barato, tiene como materia prima el látex, un material de origen natural que se obtiene de un árbol cultivado en los bosques tropicales de Chiapas, no para su tala, sino para su cultivo, y la extracción sustentable de su salvia o pulpa -en forma similar a la que se usa para extraer el almíbar del árbol de arce, demuestra que es un producto natural y totalmente biodegradable. 

Hoy es impensable producir sin pensar en el medio ambiente; por ello se busca informar al consumidor sobre el uso y disposición del globo, de que es amigable y compatible con el medio ambiente.

Para ello, la industria trabaja en fomentar la disposición del producto de manera correcta y responsable, una vez que cumplió el propósito, para facilitar su reincorporación al ambiente mediante la biodegradación o su reciclaje.

Podrá ser reutilizado

Ante la prohibición del uso de bolsas de plástico en la Ciudad de México, de acuerdo con las nuevas disposiciones del artículo 25 de la Ley de Residuos Sólidos, ha surgido falsa información que menciona la eliminación del globo, pero es erróneo. Ha surgido información que desvirtúa a esta industria con datos incorrectos, por lo cual algunos piensan que se debe eliminar el uso de los globos.

 Uno de estos datos erróneos es que el globo tarda más de 400 años en degradarse cuando la realidad es que el globo de látex se desintegra en un lapso de seis meses mientras que el metálico puede desinflarse y reutilizarse. Incluso, ya se está trabajando en proyectos para reutilizarlo en diversos objetos 

En temas de biodegradación se han desarrollado materiales que reducen la vida activa del producto después de su uso, y se reincorporan sus elementos al medio ambiente de una manera más rápida.

El proceso de descomposición del látex no es tan tardado como pareciera; comienza desde su inflado, continúa al expandirse y hacerse más vulnerable a la luz solar; luego el oxígeno y el ozono aceleran su degradación y en pocas horas el material comienza a oxidarse, degradándose casi en el mismo tiempo que una hoja de roble.