Continuando los pasos de Zhenli Ye Gon, ahora es Joaquín El Chapo Guzmán el recluso que quiere manejar el destino de sus bienes mal habidos. No a su provecho, sino para que sean empleados en atender a las comunidades indígenas.

En conferencia de prensa, los defensores del Chapo dieron a conocer que su cliente quiere que el efectivo que le sea incautado sea peleado por el gobierno de México y que éste lo dirijan a las comunidades indígenas. 

Según José Luis González Meza y Juan Pablo Badillo Soto (representantes legales de Guzmán Loera), es tanto el empeño del ex líder del Cártel de Sinaloa para que sus deseos se hagan realidad, que una de sus primeras llamadas telefónicas que se le otorgo desde que fue sentenciado a cadena perpetua, la utilizo en su mayoría para explicar a sus familiares cómo deben hacerle.

“Lo más importante es que él dijo que estaba de acuerdo en que el dinero que se haga cobrable o que pretenda quitarle el Gobierno de Estados Unidos, país que estimó su fortuna en más de 12 mil millones de dólares, se quede en México, porque es de México, ya que se generó en México”, mencionaron los abogados.

De acuerdo con medio, Joaquín El Chapo Guzmán ha estado en comunicación con sus familiares en dos ocasiones: el 19 y el 26 de agosto. En las llamadas ha tenido oportunidad de conversar con su mamá, su hermana y sus hijas gemelas. Sobre Emma Coronel, su esposa, no comentaron nada los abogados.

“Les dijo que las quiere mucho”, aclaro uno de los abogados de El Chapo; “hizo también una súplica al presidente de México (Andrés Manuel López Obrador) para que el dinero, cuando llegue a México, se destine a las comunidades indígenas, que sirva para los indígenas”.

Los abogados de Guzmán Loera manifestaron desconocer cuánto dinero quiere “donar” su cliente a la causa indígena,  ya que los 12 mil millones de dólares son resultado de un cálculo hecho por las autoridades de Estados Unidos.