La Calera Chica es una comunidad que está ubicada entre dos minas, las cuales no sólo dan empleo a muchas personas de la región, sino que también tienen mucha historia, según contó Leova Arce Guadarrama, escritora y habitante de esta colonia.
En los inicios de la Calera Chica, los primeros habitantes fueron los mismos trabajadores de las minas, quienes al paso del tiempo fueron trayendo a sus esposas e hijos.
“En 1941 me dejaron venir aquí desde Tetipac, Guerrero, a pasar un tiempo aquí. Recuerdo mucho cómo era, había un río de agua transparente, la gente tomaba agua de ahí, también nadaba y lavaba. En las minas, los hombres ocupaban herramientas a mano, no como ahora que son máquinas”, declaró Leova Arce, de 87 años.
Doña Leova contó también algo muy interesante, ya que aseguró que la mina de mármol de la Calera Chica fue una de las proveedoras para la construcción del Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México.
“En una ocasión un hombre que estaba huyendo de la policía de aquel tiempo, escaló por la mina y en una de sus cuevas encontró la veta de la mina del mármol, aunque este señor dijo que eran piedras preciosas”, contó Leova.
“Ahí se supo que era mármol, luego parte de ese mármol fue utilizado para la construcción del Palacio de Bellas Artes, en México, lo bajaban en camionetas feas y se lo llevaban en el tren a la ciudad”, afirmó la escritora.
En una ocasión un hombre que estaba huyendo de la policía de aquel tiempo, escaló por la mina y en una de sus cuevas encontró la veta de la mina del mármol, aunque este señor dijo que eran piedras preciosas.”
Leova Arce Guadarrama Habitante de la Calera Chica.
