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El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales y Legislación, Enrique Laffite, destaca que “es notorio que la diferencia entre hostigamiento y acoso es la subordinación que pueda existir entre el agente activo y la víctima”.
Especialistas señalan que el hostigamiento puede consistir en piropos obscenos, groserías, bromas y comentarios sexuales de “tipo libidinoso”; el abuso visual se refiere a las miradas lascivas y agresivas; mientras que la agresión física se puede dar de diversas formas, ya sea mediante el roce y el contacto directo con alguna parte del cuerpo de la víctima.
Señalan que la mayoría de los acosos los comete el hombre a la mujer, sin descartar el de la mujer hacia el hombre o el de dos personas del mismo sexo. El primero de los casos es consecuencia de la ideología patriarcal mediante la cual el varón cree que tiene el poder de dominar a la mujer, conocida o desconocida.
Por Redacción DDM