El patinaje artístico hizo que la morelense Maya Cabrera Pérez, se repusiera de un tema de salud y ahora va por el campeonato estatal.
Cuernavaca.- El 2026 ya comenzó y con él se renuevan los sueños y los retos para Maya Cabrera Pérez, quien tiene la mirada fija en las competencias que se avecinan. La patinadora morelense trabaja con disciplina y determinación con un objetivo claro: perfeccionar sus rutinas y pelear por el primer lugar en el Campeonato Estatal, programado para el próximo mes de mayo.
Maya practica patinaje artístico sobre ruedas, representa al Club Rollick y entrena bajo la dirección de Efraín Ríos, quien ha sido una pieza clave en su formación. Estudiante y originaria de Cuernavaca, ha demostrado que la disciplina y la constancia pueden dar resultados, incluso a corta edad.
Su historia con el patinaje comenzó desde casa, pero se fortaleció a los 9 años, cuando tras pasar por una etapa complicada de salud, que la mantuvo varios meses sin poder asistir a la escuela ni realizar actividad física, recibió la recomendación médica de integrarse a un deporte. Maya no dudó y eligió el patinaje artístico, una disciplina que ya le apasionaba y que terminó por convertirse en una herramienta de recuperación física y emocional. Dentro del club encontró no sólo entrenamiento, sino un grupo unido que la ha acompañado en cada proceso.
“El patinaje significa mucho para mí, me ayudó a recuperarme, a sentirme mejor conmigo misma y a hacer amigas”, compartió para Diario de Morelos.
Los resultados empezaron a reflejar su esfuerzo. En 2025, Maya obtuvo la medalla de Tercer Lugar en la competencia estatal, además de vivir una de las experiencias más significativas de su carrera: el segundo lugar nacional en competencia grupal junto a sus amigas, con la coreografía Ohana, inspirada en Lilo&Stitch.
A pesar de entrenar en condiciones complicadas y enfrentar rivales con mayores recursos, el equipo logró subir al podio, dejando una huella especial en su trayectoria. Su mayor motivación es clara: llegar a unos Juegos Panamericanos.
Sueña con convertirse en una patinadora profesional, representar a México en otros países y seguir creciendo dentro de la disciplina, inspirada por atletas como Valentina Lomas y Donovan Carrillo. Maya no patina sola. Cuenta con el apoyo incondicional de su familia, su entrenador, sus amigas y su escuela.
“Siempre están conmigo en cada competencia y eso me ayuda a dar lo mejor, incluso cuando no me siento al cien por ciento”, aseguró.
Más allá del deporte, también sueña con el diseño de modas y crear vestuarios para patinadores, combinando creatividad y movimiento.
Finalmente, la patinadora morelense lanzó una invitación a más niñas y niños:
“Patinar es una experiencia increíble, sientes que vuelas. Ojalá más chavos se animen a vivirlo y a unirse a Club Rollick”. Con metas claras y los patines bien ajustados, Maya Cabrera Pérez avanza firme hacia un 2026 que promete ser decisivo en su joven pero ya inspiradora carrera.
