La detección temprana de la discapacidad auditiva en recién nacidos es una prioridad de salud pública, al permitir intervenciones oportunas que favorecen el desarrollo del lenguaje, el aprendizaje y la integración social, señalaron especialistas en audiología.
El Tamiz Auditivo Neonatal es una prueba rápida, segura y no invasiva que permite identificar alteraciones en la audición desde los primeros días de vida. De acuerdo con autoridades sanitarias, su aplicación oportuna —idealmente antes del alta hospitalaria— es determinante para evitar retrasos en el desarrollo infantil.
Datos de la Secretaría de Salud indican que en México aproximadamente 3 de cada 1,000 recién nacidos presentan algún grado de sordera, una condición que, de no detectarse a tiempo, puede generar rezagos educativos y sociales a largo plazo. La médico audióloga Dulce María García Jacuinde advirtió que la falta de diagnóstico temprano puede provocar dificultades permanentes en el lenguaje y el desempeño escolar.
En tanto que la detección antes de los seis meses permite iniciar tratamientos eficaces y mejorar la calidad de vida. Aunque en México el Tamiz Auditivo Neonatal es obligatorio, especialistas alertan que aún existen brechas en su aplicación universal, por lo que fortalecer su cobertura y concientizar a madres y padres es fundamental para garantizar una atención equitativa y preventiva desde el nacimiento.

