El bachiller, el cura insurgente, el sucesor de Miguel Hidalgo, el estratega admirado por Napoleón, el héroe del sitio de Cuautla, el conquistador de la provincia de Oaxaca, el que conmocionó al gobierno virreinal, el organizador del congreso de Anáhuac, el fundador de la nación mexicana, el creador de la primera constitución mexicana, el caudillo más notable de la guerra de independencia, el capitán general y generalísimo don José Mará Morelos y Pavón, en el estado que lleva su nombre y principalmente en Cuernavaca, es despreciado y muy pocos morelenses conocen su vida y obra. 

En 1932 el gobernador Vicente Estrada Cajigal mandó colocar en la plaza de armas de Cuernavaca, la estatua sedente de Morelos; 35 años después, en 1967 el gobernador Emilio Rivapalacio Morales y el alcalde Felipe Rivera Crespo mandaron quitarla para remodelar la plaza de armas y el Morelos sedente lo regalaron al ayuntamiento de Jonacatepec, cuya autoridad lo colocó en un jardín público pintado de dorado. En 1945 el gobernador Jesús Castillo López mandó colocar el monumento de Morelos en la plazuela ubicada al costado sur del Palacio de Cortés; 47 años después, en 1992 el gobernador Antonio Rivapalacio López y el alcalde Luis Flores Ruiz, mandaron quitar este monumento conocido como Morelotes, porque la citada plazuela fue invadida por comerciantes plateros y artesanos. Estos políticos, al quitar este monumento prácticamente le cedieron esta plazuela a los citados invasores, quienes se posesionaron como paracaidistas de esa plazuela y hoy en día no hay autoridad que los desaloje. Lo lamentable de esta invasión es que el monumento quedó bloqueado y por este motivo lo quitaron para reubicarlo al oriente de la plaza de armas. Allí estuvo 18 años, hasta que en el 2010 el gobernador Marco Adame y el alcalde Martínez Garrigos con la venía del INAH, quitaron al Morelotes de la plaza de armas para colocarlo nuevamente en la plazuela sur del Palacio de Cortés. Pero como la citada plazuela ya estaba invadida y saturada con puestos de plateros y artesanos, la escultura la colocaron en el  único espacio libre que quedaba en la entrada de la plazuela, donde quedó rodeada de puestos que le dan mal aspecto al monumento y contaminan visualmente su entorno. Es clamor ciudadano que saquen de allí a esos abusivos comerciantes, para que se recupere ese espacio como lo era antes: una  plazuela panorámica digna de ser visitada para disfrutar del paisaje. En 1953 el gobernador Rodolfo López de Nava, con motivo de la recién inaugurada autopista México-Cuernavaca, mandó colocar en los límites del Estado de Morelos y el Distrito Federal, el monumento de Morelos, el cual señalaba con su brazo extendido el camino en dirección al sur, escenario de sus hazañas. 32 años después, en 1985 el gobernador Lauro Ortega Martínez mandó quitar este monumento sin saber hasta la fecha su paradero, para sustituirlo por una estatua ecuestre de bronce. Fue un gran error de Lauro Ortega colocar esta escultura de bronce en un paraje en medio del bosque, en despoblado, porque siempre estuvo en riesgo de que se la robaran. Y como sucedió; 31 años después, en el 2016, esta estatua de bronce fue vandalizada una noche, ya que trataron de desprenderla de su pedestal para robársela, dejándola hecha pedazos. Al siguiente día el gobernador Graco Ramírez acompañado de otras autoridades, acudió a verificar el atentado y se comprometió a reponer la escultura destrozada, para sustituirla por otra idéntica y que la hiciera el mismo escultor que había hecho la anterior. Han pasado más de 5 años y la estatua ecuestre de Morelos no ha sido restituida. La plaza de armas de Cuernavaca desde 1910 se llamaba Jardín Morelos, pero 100 años después, en el 2010, el alcalde Martínez Garrigos con motivo del centenario de la Revolución y con la venia del Congreso del Estado, le cambió el nombre al Jardín Morelos y le puso plaza de armas Emiliano Zapata, sin tomar en cuenta que el generalísimo Morelos en la historia de México es más importante que el general Zapata. Sin embargo, Martínez Garrigos justificó el cambio de nombre mandando colocar en la plaza de armas una escultura ecuestre de Zapata, que 6 años después mandó quitar el gobernador Graco Ramírez. 

Con respecto a datos históricos, pocos morelenses saben que Morelos hizo una entrada triunfal con su ejército a Cuernavaca el 4 de febrero de 1812, cuando se dirigía a preparar el sitio de Cuautla; fue cuando descansó en Cuernavaca dos noches y tres días y estuvo acompañado de Hermenegildo Galeana, Mariano Matamoros, Leonardo Bravo y Pedro Ascencio de Alquisiras. Otro dato: pocos morelenses saben que el motivo por el que el presidente Benito Juárez, al fundar en abril de 1869 en nuevo estado de la república, lo nombro Morelos debido al sitio de Cuautla, epopeya en la cual Morelos fue el máximo héroe y con su resistencia alcanzó la fama y la gloria. Cuando le cambiaron el nombre a la plaza de armas, mi amiga María Luisa Güemes, hija de don Agustín Güemes Célis me preguntó: “Oye Juan José, ¿Quién fue más importante en la historia de México, Morelos o Zapata”. Y le contesté: “Pues Morelos, porque Zapata promulgó el Plan de Ayala y Morelos promulgó la primera constitución mexicana”. En seguida María Luisa me hizo otra pregunta: “Entonces por qué le cambiaron al Jardín Morelos el nombre por el de Emiliano Zapata”. Y le contesté: “Lo que pasa es que la mayoría de los alcaldes que han gobernado Cuernavaca, han sido unos ignorantes incultos. Ya ves lo que  hicieron con la estatua del Morelotes; la cambiaron de lugar en víspera del bicentenario de la independencia, la dejaron un tiempo desmantelada como rompecabezas y luego la volvieron a armar para colocarla en el actual lugar rodeada de puestos ambulantes”. Las autoridades municipales y estatales de la capital morelense nunca han tenido la tradición cívica y solemne para conmemorar las fechas patrióticas alusivas a Morelos. La pintura de Morelos, obra de Rufino Tamayo y que este afamado pintor la donó a los cuernavacenses en 1988, desapareció y se desconoce su paradero. La develaron en el palacio de justicia y la recibió el gobernador Lauro Ortega a nombre del municipio de Cuernavaca. La única vez que le hicieron un homenaje grandioso a Morelos en Cuernavaca, fue cuando el Dr. Jorge Ganem Guerra inauguró la estatua sedente de Morelos que él donó al pueblo cuernavacense, el 4 de febrero del 2016. Este día asistió al homenaje una multitud de personas y estuvo presente el cabildo del ayuntamiento de Cuernavaca en la plazuelita de  los Insurgentes. 

En 2010 la escultura de José María Morelos y Pavón conocida como “El Morelotes” fue nuevamente colocada en la plazuela sur del Palacio de Cortés.

Por: Juan José Landa Ávila  / jjlanda.cronica@gmail.com

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