La segunda planta de tratamiento de aguas residuales más grande del estado, conocida como “La Gachupina”, permanece sin operar desde enero de este año por falta de mantenimiento, a pesar de que el municipio de Jiutepec recauda mensualmente más de medio millón de pesos por concepto de saneamiento en los recibos de agua potable.
De acuerdo con registros oficiales, esta planta tiene capacidad para tratar hasta 17 millones 280 mil litros diarios, lo que equivale a 200 litros por segundo. En años recientes, según información del Sistema de Conservación, Agua Potable y Saneamiento de Jiutepec (SCAPSJ 2024), la planta funcionaba cerca del 90% de su capacidad y cumplía con los parámetros establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM001-SEMARNAT-2021, que regula la calidad de las descargas en cuerpos de agua nacionales.
El sistema de agua potable reportó en diciembre del 2024 que las instalaciones operaban de manera adecuada, aunque ya requerían mantenimientos mayores programados para el primer semestre de este 2025, los cuales no fueron ejecutados.
Además, extrabajadores del SCAPSJ denunciaron que la falta de personal capacitado en la actual administración ha incidido en la parálisis de la planta, lo que genera riesgos ambientales y de salud pública, como la proliferación de mosquitos en las inmediaciones.
A pesar de ello, el sistema de agua potable de Jiutepec mantiene el cobro mensual por saneamiento. Según cifras obtenidas por Diario de Morelos, en diciembre de 2024 se contabilizaban cerca de 48 mil tomas de agua registradas en el municipio. De éstas, entre 25 mil y 30 mil usuarios cumplen puntualmente con el pago, a quienes se les cobra alrededor de 30 pesos por saneamiento, lo que representa ingresos de entre 750 mil y 900 mil pesos mensuales, es decir, más de seis millones de pesos recaudados en lo que va de 2025. Estos recursos deberían destinarse al mantenimiento y operación de las plantas tratadoras municipales, entre ellas “La Gachupina”, que recibe aguas residuales de más de la mitad de la población de Jiutepec.
La situación contradice los compromisos asumidos por el municipio desde 2019, cuando un juez federal ordenó a varios ayuntamientos, incluido Jiutepec, emprender acciones para frenar la contaminación en la cuenca del río Apatlaco. Incluso, en abril de 2023, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advirtió sobre sanciones de hasta 190 mil pesos por incumplimientos en materia de saneamiento.
En una visita realizada por este medio a las instalaciones ubicadas en el camino Agua Fría, se constató que la planta se encuentra inactiva. El colector principal, por donde ingresa el agua residual de gran parte del municipio, no opera; en su lugar se observó agua estancada con tonalidad verdosa, posiblemente producto de las últimas lluvias. Tampoco se percibió el funcionamiento de los motores en dos recorridos distintos.
La falta de operación de “La Gachupina” mantiene el vertido directo de aguas residuales hacia los pueblos del sur, como Emiliano Zapata, lo que implica un grave deterioro ambiental en la región y expone al municipio a sanciones millonarias.
