Lo que llegó a ser una zona de gran derrama económica para el mercado “Adolfo López Mateos”, hace más de 20 años, hoy el área de huarachería ha reducido sus ventas y prevalece gracias al consumo local de los morelenses.
“Ya no hay nada de turismo, desde hace más de 10 años no hemos visto a ningún extranjero que pase por estos pasillos. Ahora nos seguimos manteniendo de pura gente local”, expresó Mario Campos, dueño de una de las huaracherias más tradicionales del mercado.
También mencionó que todos sus clientes son peronas de Cuernavaca o de municipios aledaños, que por la accesibilidad de los precios y la durabilidad de los huaraches aún continúan asistiendo a este lugar.
Lo que llegó a ser una zona de gran derrama económica para el mercado “Adolfo López Mateos”, hace más de 20 años, hoy el área de huarachería ha reducido sus ventas y prevalece gracias al consumo local de los morelenses.
“Ya no hay nada de turismo, desde hace más de 10 años no hemos visto a ningún extranjero que pase por estos pasillos. Ahora nos seguimos manteniendo de pura gente local”, expresó Mario Campos, dueño de una de las huaracherias más tradicionales del mercado.
También mencionó que todos sus clientes son peronas de Cuernavaca o de municipios aledaños, que por la accesibilidad de los precios y la durabilidad de los huaraches aún continúan asistiendo a este lugar.
Son alrededor de 25 locatarios los que se dedican a la venta de huaraches y artículos de piel, que de generación en generación han preservado la venta de este calzado artesanal elaborado en Morelos, Guerrero, Guadalajara, Jalisco y León, Guanajuato.
En los últimos ocho años sus ventas se han reducido entre 40 y 50 por ciento; argumentan que las plazas comerciales y las tiendas departamentales ahora son mas preferidas por los consumidores. Sin embargo, no descartan que la calidad de su producto sigue teniendo renombre y una muy buena calidad.
En este rincon del mercado, que se encuentra en la sección norte, se pueden encontrar huaraches de cualquier tipo y para todos los gustos, con precios desde $75 hasta $400.
Todo lo que trabajamos en el mercado es barato, de buena calidad, es 100 por ciento cuero y piel y está hecho por los artesanos. Son buenos huarachitos.”
Luis Aguilar, comerciante
