México ocupa el primer lugar, en toda América Latina, en la venta de productos ilegales (piratería), esto de acuerdo a información de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), teniendo como mayor venta y falsificación los productos de la industria textil, el calzado, electrodomésticos, películas, cigarros y alcohol.
En el último operativo realizado por la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo (SCRPPA) en el estado de Morelos, se informó que se efectuó la destrucción de material falso, destruyendo 2 mil 447 piezas falsificadas que consistieron en video gramas y fonogramas en sus formatos de DVD y CD.
Además, en el 2016, se aseguraron 15 mil 400 DVD y 9 mil 400 CD, dando un total de 24 mil 800 piezas de material apócrifo durante un operativo efectuado en los municipios de Cuernavaca, Jiutepec, Jojutla, Emiliano Zapata, Temixco y Cuautla.
De acuerdo con el presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, Cuauhtémoc Rivera, en los últimos años en México hubo un incremento en la falsificación de cigarros, pues el 20% de estos productos que se venden en el país son cigarros ilegales o de contrabando, es decir que uno de cada cinco cigarros que se consume es ilegal. El 50% son fabricados en México, en talleres clandestinos y el otro restante proviene de China o de Vietnam.
Los lugares donde llegan estos productos a nivel nacional son: Tepito; en la Ciudad de México, San Juan de Dios; Guadalajara, y el centro comercial La Pulga Río; Monterrey.
En el caso de Morelos, uno de los comerciantes que se dedica a la venta de estos productos nos confesó que la mayoría de mercancía ‘pirata’ que se distribuye en la región es comprada en el barrio de Tepito, e incluso, realizan excursiones o viajes entre distintos locatarios para poder comparar por mayoreo en estos lugares.
El consumo de estos artículos, aseguró Cuauhtémoc Rivera, genera una perdida en el país de más de 14 mil millones de pesos anuales.
También, detalló que en la nueva era digital es frecuente encontrar productos y servicios que se hacen pasar por auténticos y originales, cuando éstos no lo son, esta es una brecha que se abrió al mercado con mayor impacto a raíz de la pandemia por Covid-19, pues con el inicio del comercio electrónico y envíos a domicilios las falsificaciones de marcas aumentaron para entrar a un mercado competitivo en las plataformas y redes sociales.
Deja jugosas ganancias la mercancía ‘clon’
La industria textil es actualmente la más golpeada por la piratería y las playeras son de las prendas más falsificadas, ya que la técnica que se usa para estampar estos diseños en maquiladoras grandes, es la misma que se ocupa en pequeños talleres que reproducen playeras “clonadas”.
Ricardo “N”, quien prefirió guardar el anonimato por temor a represalias, cuenta con un taller de serigrafía en donde “clona” diferentes prendas de marcas nacionales e internacionales para venderlas a comerciantes que las distribuyen en los diversos tianguis de Morelos.
“Empecé con este negocio porque mi papá tenía una imprenta de pura serigrafía, entonces, vi que podíamos estampar logos y diseños de cualquier tipo y con una calidad en la impresión casi perfecta”, expresó Ricardo.
Para la falsificación, los diseños de estas prendas son descargados de internet, se crea una plantilla idéntica en una malla de poliéster, también conocido como marco, en el cual se pone la tinta textil para plasmarla en la tela.
El entrevistado expresó que el costo por impresión llega a ser de cuatro pesos por pieza, más la monto de la playera, por lo que la inversión por pieza es de 50 a 70 pesos y su venta por mayoreo llega a ser de hasta 100 pesos cada una.
Por día se llegan a producir unas 90 playeras en este taller, las cuales son distribuidas en tianguis de Temixco, Jiutepec, Xoxocotla y Cuautla.
