Si estás buscando optimizar tu rutina para que tus días se vuelvan más productivos este Año Nuevo, pon mucha atención al listado de consejos que te traemos a continuación.

Un Año Nuevo se presenta como una oportunidad para reiniciar nuestras vidas en ciertos aspectos. Siempre se plantean metas y propósitos a cumplir de forma progresiva para ser individuos más productivos a lo largo del año y lo que siempre se recomienda es que sean realistas y se ajusten a nuestras capacidades para conseguirlas. Este 2021 seguramente resonará con más fuerza la idea de un nuevo comienzo, en contraste con un año verdaderamente difícil.

Hay objetivos básicos que nos podemos plantear para iniciar a ser mejores individuos y llevar una vida más satisfactoria. Para arrancar con todo estos 365 días y de la mejor manera, siempre será útil identificar y replantear hábitos básicos que pueden obstaculizar nuestro rendimiento cotidiano. Es por eso que aquí te traemos un listado de consejos para llevar una vida más productiva y llena de éxitos este 2021. Recuerda que estos tips se tratan de un trabajo articulado y progresivo, pon mucha atención y tómate tu tiempo para razonarlos.

Consejos para un 2021 más productivo

Elige ser más productivo

Aunque suene demasiado obvio o demasiado difícil de lograr, lo primero que tienes que hacer es proyectar en tu mente ser una persona más productiva, convencerte de ello. Y ese trabajo de asimilación tienes que plantearlo a partir de tu realidad, posibilidades, metas y capacidad de superación. Jamás te compares con nadie.

Cree en que serás una persona más productiva y recuérdalo varias veces al día

Tienes que empezar a creer que serás alguien más productivo. Plantea bien tus objetivos encaminados a ser una persona más eficaz y escribe en algún sitio un recordatorio y decreto de ti mismo proclamándote como un individuo productivo en el presente. Escoge alguna herramienta que te ayude a consultar ese recordatorio siempre que lo necesites, en las notas del celular, por ejemplo.

Planea tu día la noche anterior

Aunque podría ser complicado debido a los imprevistos cotidianos, tener certezas y horarios siempre nos llevarán por un camino más organizado. Acomoda tus actividades diarias en un organizador, un calendario o agenda que puede ser física o digital. Cada noche revisa tus pendientes y calendarizaciones del día siguiente, Plantea horarios fijos para hacer ciertas actividades, añade nuevas si son posibles y acomoda tu rutina paulatinamente para hacerla lo más optima a tus metas y satisfacciones. Tú decides el nivel de minuciosidad de tu planeador cotidiano.

Añade momentos de reflexión y meditación a tus días

Una vez que hayas organizado tu rutina, crea espacios en el día para relajarte y reflexionar lo que estás haciendo. Pueden ser en cualquier momento del día pero lo más recomendable es previo al inicio de tus actividades diarias o al finalizarlas. Lee un libro, sal a caminar y despéjate de cualquier manera de las tensiones diarias. Te ayudará a tomar aliento para ser más productivo y continuar con la rutina.

Una vida más saludable con tu cuerpo

No todo se trata de conciliar tus actividades externas, también tienes que trabajar en tu interior, en tu salud y apariencia. Elige bien tus comidas en términos de tipos de alimentos y porciones, planea estrictamente tus horarios para realizarlas; siempre es mejor idea si puedes conseguir cocinar en casa tus alimentos y tener el control de lo que ingieres. Destina tiempo en tu rutina para la actividad física y toma toda el agua suficiente para mantenerte hidratado. 

Identifica y aleja distractores

La procrastinación se ha vuelto uno de los vicios más recurrentes de cualquiera. Postergar las actividades realmente productivas para ocuparse en distractores es algo en lo que se puede caer muy fácilmente debido a que hay distractores en todos lados. Todo esto se trata de un trabajo de fuerza de voluntad. Y si aún falta un poco de autodeterminación, aquí viene la importancia de plantear horarios para nuestras actividades: nos harán recordar que tenemos tiempo limitado para hacer las cosas. Piensa en todo lo que tengas que hacer como un trabajo bajo presión, con el tiempo justo para realizarlo. Este podría ser el primer paso para no tomarse a la ligera el desviar nuestra atención de la tarea que tenemos que cumplir en el momento.