Cuernavaca.- En Conoce Morelos, visitamos Santa María Ahuacatitlán y el bellísimo ‘Bosque de los hongos azules’, un lugar de ensueño, ubicado a tan solo 20 minutos del centro de Cuernavaca.

Esta comunidad rodeada por muchísimos árboles, es un verdadero pulmón para el resto de la ciudad; Santa María Ahucatitlán significa ‘lugar entre aguacates’.

Santa María es un lugar con un clima muy fresco y está ubicado al norte de la ciudad de Cuernavaca y limita con Huitzilac, Chamilpa y la Colonia del Bosque.

La hermosa Iglesia de ‘La Asunción de María y San José’ se ubica sobre la calle Francisco Villa, esquina con Genovevo de la O, la celebración magna es el 15 de agosto y justo enfrente de esta parroquia está el quiosco, donde se festejan las actividades culturales y artísticas.

Justo frente a la iglesia de la asunción, en la esquina de la calle Francisco Leyva, está un peculiar puesto de carnitas el cual tiene muchos años de tradición

Lo conocen como, Carnitas ‘El Güero’, allí hicimos una parada obligatoria para degustar un riquísimo chamorro y unos taquitos de carnitas, para después partir a nuestra siguiente aventura.

Los hongos azules

Así por fin llegamos al ‘Bosque de los hongos azules’, este lugar es perfecto para los amantes de la naturaleza, es una aventura que no deben dejar pasar; caminar entre la hojarasca, el canto de las aves, hongos en el camino, orquídeas silvestres, bellos arboles peludos, llamados así por el musgo que crece en su tronco, y al final un hermoso río de agua cristalina que atraviesa el bosque.

El ‘Bosque de los hongos azules’ está dentro del Área Natural Protegida que corresponde al corredor biológico Chichinautzin y de sus 111 especies de hongos, que alberga, solo once son comestibles.

El más preciado, valioso y místico de estos hongos es el increíble ‘Hongo Azul’ el cual es comestible y su sabor es exquisito, los demás hongos son de otros colores: cafés, amarillos, rojos, morados, rosa intenso, beige, naranja, negro, vino y azules

Para lograr realizar este proyecto trabajaron al inicio 20 familias arduamente.

El lugar cuenta con cocina natural, cabañas, hostal, auditorio, zona de juegos con columpios y un invernadero para hongos, este proyecto lleva cinco años de existencia

El hermoso ‘Hongo Azul’, solo se puede observar y cosechar entre los meses de julio a septiembre y una vez recolectado se prepara en quesadillas, carne de cerdo o con chile guajillo.

En la parte sustentable, se provecha la energía solar y generan la luz eléctrica y se alimentan los calentadores de agua, también manejan baños secos; para la preparación de alimentos se utiliza la leña que genera el lugar, sin alterar la naturaleza.

La operación en el Bosque

Los recorridos que hay en el ‘Bosque de los hongos azules’ dura aproximadamente tres horas, pero antes de internarse en lo profundo del área natural protegida, se da una breve charla a los visitantes para que estén conscientes de la importancia del lugar y cuidar la zona.

Hay hospedaje en cabañas, para cuatro personas y en el hostal se tiene capacidad para 30 personas, aunado a esto cuentan con área de campamento para casas de campaña. Al rededor de 25 personas trabajan en el proyecto, y ocho familias están involucradas directamente en esta reserva natural; hay 5 guías certificados ante la Secretaría de Turismo del estado de Morelos.

Los guías han recibido capacitación por parte Comisión Nacional de los Pueblos Indígenas, del programa ‘Moderniza’; para más información llama al 777 130 75 53, atención con Marisa Hernández Pérez.


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