Matias Devincenzi, un enfermero de la ciudad de San Miguel de Tucumán, Argentina, adoptó a un bebé abandonado y la conmovedora historia se ha hecho viral en redes sociales.

Matías conoció al pequeño Santino en febrero del 2017 cuando trabajaba como enfermero en el hospital Eva Perón.

El bebé había nacido veinte días antes y su familia lo había abandonado, aunque el nunca imaginó que se convertiría en padre de Santino.

"Tenía un problema uronefrológico, y malformaciones en pies y manos de nacimiento. A mediados de marzo, sufrió una infección y quedó internado en terapia intensiva, pero yo no estaba porque me había tomado unos días de licencia", informó Matías al medio TN.com.ar.

Cuando regresó al hospital fue a verlo a la unidad de terapia intensiva y ahí le hizo una fuerte promesa.

Lo miró y le dijo que si abría los ojos, él se haría cargo y se lo llevaría a casa.

"Los abrió y yo sentí que era una señal. Inmediatamente me asumí como su papá y comencé a averiguar sobre la adopción".

Matías comenzó con todo el papeleo de adopción y asesoramiento legal, mientras el bebé seguia internado.

 

 

 

 

A sus 29 años, la vida del enfermeró cambió radicalmente con su hijo legalemente.

"A los 29 años lo adopté. Nunca había pensado en ser padre, estaba soltero, pero durante todo el proceso siempre estuve confiado en que nos iban a permitir estar juntos como familia".

"Ahora Santi está muy bien, pero cuando me lo entregaron tenía siete meses y un retraso madurativo de cinco. Casi no se movía y no podía gatear. Rápidamente empezamos con estimulación temprana y pudimos revertir la situación".

Sin embargo, el bebé se enfrentó a más complicaciones en el futuro pero su padre no lo dejaba solo y luchaba por hacerlo feliz.

"Le habían hecho una cirugía antes de que me permitieran que lo llevara a casa y después, tuvimos que volver a intervenirlo. Le sacaron un riñón y en noviembre del año pasado le hicieron cirugía en las manitos y los pies".

El 20 de febrero cumplió dos años. Se ríe, juega y comparte la vida con sus abuelos y tíos que nos acompañan y me ayudan con el cuidado de él. Por supuesto una de las primera palabras que dijo fue papá".